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Comisionado Derechos Humanos denuncia muerte de más de 50 buzos

None | 23 de Julio de 2006 a las 00:00
El Comisionado de los Derechos Humanos en Honduras, Ramón Custodio, denunció este domingo que más de 50 buzos han muerto en los últimos años, por la falta de protección en la práctica de la pesca submarina de caracol y langosta. La situación es preocupante, por los riesgos que siguen corriendo los buzos para ganarse la vida, subrayó Custodio. El estudio hecho por el Comisionado de los Derechos Humanos, difundido hoy, señala que en los últimos años, sin precisar el período, "han muerto más de 50 buzos" y que "el 20 por ciento de las personas que se dedican a esta actividad sufren parálisis" La falta de medidas de seguridad adecuadas y la carencia de un programa de capacitación continua en buceo seguro, son las principales causas de muerte y parálisis que sufren los hombres que se dedican a esa actividad en el Caribe hondureño, añade el estudio. La mayoría de los buzos viven en el departamento caribeño de Gracias a Dios, en el este de Honduras. Para frenar la práctica del buceo sin la protección requerida, el Gobierno le ha exigido a la Marina Mercante que prohíba el zarpe de buques que no cumplan con las medidas de seguridad. El organismo humanitario también trabaja con el Gobierno para darle seguimiento a los casos de buzos que están pendientes de indemnización por daños que han sufrido. Custodio dijo que en 2005 fueron atendidos 16 casos por descompresión del buceo submarino. El trabajo que desarrollan los buzos a grandes profundidades les provoca la enfermedad del "Síndrome de la descompresión", que se manifiesta en parálisis parcial o total, y en casos graves la muerte, debido a la obstrucción del sistema circulatorio por exceso de nitrógeno en el cuerpo, enfatizó Custodio. De los 76.000 habitantes que tiene Gracias a Dios, el 26,7 por ciento dependen directamente de los ingresos que genera la actividad de la pesca submarina, añade el estudio del Comisionado de los Derechos Humanos. Los buzos se sumergen a profundidades de hasta 36,58 metros para la captura de caracol y langosta. Según otras denuncias recientes de la Asociación de Misquitos Hondureños de Buzos Lisiados (AMHBLI), que residen en Puerto Lempira, Gracias a Dios, muchos de los empresarios que se dedican a la pesca de langosta no quieren pagar las indemnizaciones a los que quedaron lisiados por dedicarse a esa actividad. Algunos de los buzos llevan más de 15 años postrados en una cama porque no puede movilizar sus extremidades inferiores. La AMHBLI registra que unos 800 buzos de Gracias a Dios están prácticamente vegetando tras quedar lisiados a causa del buceo con tanques en el Caribe hondureño, mientras que cerca de 400 murieron en los últimos 10 años.

Fuente: Agencia Centroamericana de Noticias (ACAN-EFE)


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