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Los pobres de Chorrillo quieren de vuelta a Noriega en Panamá

MiPunto.com. Desde ciudad Panamá. | 28 de Agosto de 2007 a las 00:00
En el popular barrio de El Chorrillo, destruido hace 17 años por la intervención militar norteamericana que expulsó del poder al ex general Manuel Antonio Noriega, la noticia de que podrá ser extraditado a Francia ha frustrado a la población que quiere que vuelva para poner "orden" y combatir la delincuencia. "Suelten al man (apodo de Noriega entre sus seguidores) porque él no ha hecho nada malo y aquí los delincuentes caminan por las calles de Panamá que son peores que él", declaró María González a la AFP poco después de conocerse el fallo del juez estadounidense William Turnoff de aceptar el pedido de Francia de extraditar al ex general. González no es la única defensora de Noriega en El Chorrillo, uno de los barrios más pobres y peligrosos de la capital, donde las bombas del ejército estadounidense destruyeron varios edificios entre el 20 y el 21 de diciembre de 1989 y desalojaron del poder al militar. "Panamá, Panamá, Panamá, que venga para Panamá", coreaban las compañeras de partida de dominó de Juana Rodríguez en la calle 18, mientras ésta aseguraba que Noriega "no es malo". Pese a la crisis que sacudió al país en los últimos años del régimen militar de Noriega, el ex presidente del sindicato de buhoneros, Andres Lee, aseguró que "los militares protegían a los pobres". "Ahora estamos peor, porque la democracia no nos protege, la economía crece al 8% y los pobres no ven que la riqueza y el dinero nos llega abajo", se quejó Lee mientras muestra orgulloso enormes fotos de Noriega, sonriente y vestido de general. "Muy pocos me critican. Por el contrario, aplauden al ver las fotos de Noriega y los turistas se toman fotos, porque él es un líder", agregó. En la Casa de Piedra, a un costado del antiguo cuartel del ejército, en la calle 17 de El Chorrillo, donde Noriega dirigía a sus tropas, Martín Blades revuelve una enorme paila ennegrecida y llena de pescados condimentados, mientras insiste que Noriega "tiene derecho a volver a su país". "Aquí queremos que Noriega venga para arreglar muchas cosas en el país porque si viene muchas cabezas van a rodar", aseguró. Los habitantes de El Chorrillo quizá sean de los pocos apoyos que le quedan a Noriega en Panamá, donde las condenas por asesinato, violaciones a los derechos humanos y enriquecimiento ilícito suman 54 años. La decisión de la justicia estadounidense, que muchos piensan es resultado de una componenda política, ha causado una cascada de críticas. El expresidente Endara, criticado en el Chorrillo, porque según muchos chorrilleros pidió la intervención militar que destruyó parte del empobrecido barrio, la decisión de Estados Unidos de enviar a Noriega a Francia para cumplir una pena de 10 años por lavado de dinero, "confirma que Panamá ha sido tratado como una simple mosca en medio de dos potencias". Para Héctor Avila, líder del comité de familiares de víctimas de la intervención militar norteamericana, "tanto la oposición como el gobierno demostraron un miedo impropio, porque Noriega se convirtió en nada desde que fue capturado por Estados Unidos".

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