Escúchenos en línea

Honduras arriesga el futuro con la niñez

La Habana. Agencia PL. | 2 de Octubre de 2015 a las 10:38

La niñez en Honduras enfrenta cada día problemáticas como la explotación sexual, pobreza, trata, violencia, abuso, desnutrición, consumo de drogas y analfabetismo, flagelos que además atentan contra el futuro de esa nación centroamericana.

La afirmación podría parecer alarmista y exagerada, pero la realidad es bien compleja y para nada optimista.

Según el fiscal de la Unidad Especial contra la Explotación Comercial y Trata de Personas, Mateo Galo, en los últimos cinco años la trata de menores en el país se duplicó.

Este delito, advirtió, creció de manera grave.

Galo explicó que debido a su posición geográfica, Honduras es una vía común en el tránsito migratorio desde el sur hacia el norte, por lo cual es un terreno donde este tipo de delitos se realizan con más facilidad.

La trata de niños, como otras problemáticas similares, tiene su génesis en la pobreza.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estima que alrededor del 68 por ciento de los hondureños menores de 18 años viven en condiciones de pobreza.

Asimismo, el acceso de estos jóvenes a la salud y la educación es muy precario y a veces nulo, así como a la vivienda, al abastecimiento de agua y otros servicios básicos.

La alta situación de riesgo y vulnerabilidad en que transcurre el cotidiano subsistir de este sector poblacional es aprovechado por adultos inescrupulosos -en ocasiones sus propios parientes-, para explotarlos y manipularlos de múltiples maneras, afirmó el diario El Heraldo.

En su informe mensual de julio pasado, el Observatorio de los Derechos de los Niños, Niñas y Jóvenes en Honduras aseguró que la corrupción, la impunidad, la pobreza y la desigualdad -considerados crónicos en ese país- inciden sobre los infantes de diversas maneras.

La niñez es la más afectada por estos males que se traducen en desnutrición, analfabetismo, desintegración familiar, abandono, abuso, explotación sexual y laboral, añadió la institución.

Datos del Ministerio Público revelan que solo los casos de abuso de menores aumentaron en 200 por ciento en los dos últimos años.

El consumo de drogas es otro de los temas pendientes.

El Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia asegura que muchos niños, incluso con menos de 12 años de edad, padecen de adicciones a las bebidas alcohólicas, el tabaco, la marihuana y la cocaína.

Asimismo, los embarazos en adolescentes aumentan a un ritmo trepidante, pues alrededor del 30 por ciento de las futuras madres son menores de 18, aseguró Unicef.

Del total de embarazos de menores, un nada despreciable 80 por ciento tienen su raíz en el abuso sexual u otras formas de violencia, denunció Héctor Espinal, portavoz del fondo en el país.

El informe Estado de Población Mundial del Fondo de Población de las Naciones Unidas reveló que la nación tiene una tasa de 108 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años de edad, mientras que una de cada cuatro jóvenes es madre de al menos un hijo.

La situación es tal que en mayo el Comité de los Derechos de los Niños -un organismo de las Naciones Unidas- mostró su preocupación "por los muy altos niveles de embarazos adolescentes", los cuales achaca a la falta de educación sexual y reproductiva en los currículos escolares.

Sin embargo, la peores circunstancias para los infantes se dan en relación al crimen organizado, el narcotráfico y las maras, como se conocen a las bandas delincuenciales transnacionales que operan en este país centroamericano.

Solo en julio del 2015 murieron de forma violenta 118 menores, el 45 por ciento de los asesinatos registrados en ese mes en el país, a la sazón uno de los más violentos del planeta, con una tasa de homicidios en 2014 de 68 por cada 100 mil habitantes.

El propio Comité llamó a las autoridades hondureñas a hacer todo lo posible para evitar el reclutamiento y la violencia contra los niños por parte de las maras.

Más del 70 por ciento de los homicidios contra niños y adolescentes ocurren como parte de la acción del crimen organizado y del tráfico de drogas, afirmó ese organismo internacional.

Asimismo, recomendó también reforzar las medidas para investigar, procesar y sancionar las muertes y asesinatos extrajudiciales de infantes.

Ante tanta violencia muchos optan por escapar, una salida con muchos riesgos y que muchas veces no tienen un final feliz.

Según la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, en el país hay entre 250 y 300 mil desplazados por la violencia.

De igual forma, en lo que va de año México y Estados Unidos deportaron seis mil menores, según estadísticas del Centro de Atención al Migrante Retornado.

La situación de los niños es cada vez peor en relación a años anteriores, denunció la coordinadora de esa organización no gubernamental, Valdette Willeman.

Durante 2013 y 2014 se calcula que más de 15 mil niños viajaron hasta la frontera estadounidense sin acompañamiento de adultos, una situación que encendió la alarma en el país y en naciones vecinas y que conllevó a declarar la crisis humanitaria.

El escenario general es bastante lúgubre, sin embargo, salvable.

Por supuesto, la fórmula redentora requiere, además de una mayor voluntad política, el consenso de todos los actores que intervienen en este melodrama -ciudadanía incluida- para rescatar no a la infancia, sino al futuro del país.

*Periodista de la Redacción Centroamérica y El Caribe de Prensa Latina.


Descarga la aplicación

en google play en google play