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Congreso hondureño engaveta ley que regula masajitos y «shows calientes»

Tegucigalpa. Agencias. | 23 de Noviembre de 2015 a las 10:16

Honduras carece de una normativa unificada que regule espectáculos públicos o “shows” con algún nivel de vulgaridad. Tampoco cuenta con un control específico para locales de esparcimiento, centros de masajes eróticos y una extensa clasificación de eventos y programación televisiva para adultos y niños.

Los espectáculos “calientes” se han puesto de moda. Menearse al ritmo de la música, simulando una relación sexual, se ha vuelto algo “normal”. Igual, liberar las tensiones con un buen “masajito”, en un lugar discreto, es una práctica común entre aquellos hombres que cuentan con el dinero para pagar por estos servicios.

Lamentablemente, las actuales leyes no contemplan sanciones fuertes para los protagonistas de actos inmorales y contra las buenas costumbres.

Y para colmo, en el Congreso Nacional se mantiene “engavetado”, desde hace más de un año, el anteproyecto de Ley de Eventos y Espectáculos Públicos y su Clasificación.

Este anteproyecto fue presentado en julio del 2014 por la Dirección del Régimen Departamental que funciona en la Secretaría de Derechos Humanos, Justicia, Gobernación y Descentralización.

NUEVA REGULACIÓN

El documento en mención contiene 38 artículos que establecen claramente que la ley está orientada a salvaguardar los derechos de los ciudadanos: individuales y colectivos, la seguridad de las personas, sus bienes y el respeto de nuestras tradiciones. También busca la preservación del patrimonio histórico, artístico y cultural, ya que el ciudadano desconoce, incluso, cuál sería su derecho y su deber en temas relacionados.

A la fecha, los eventos, espectáculos públicos, incluso sorteos, promociones vía electrónica y actividades similares, han sido regulados por normativas de diverso rango; en forma dispersa.

Por esta razón se contempló la necesidad de emitir una ley de carácter globalizador, aplicable a todos los que se desarrollen en el territorio nacional, refiere la explicación de motivos.

Asimismo, se pretende la unificación de las diversas regulaciones acordes con la nueva realidad económica, cultural y social de los establecimientos, locales públicos, privados, abiertos o cerrados, en los que se celebren esos eventos.

Según el Artículo 16 de este proyecto de regulación, son eventos, espectáculos públicos y actividades similares las exhibiciones cinematográficas y las competencias deportivas, exceptuando todas aquellas que sean rectoradas por algún organismo del Estado. También se suman a esta categoría las representaciones teatrales, promociones, modelajes, centro de masajes, distribuidores, tiendas de ventas y rentas: en lo relacionado a los videojuegos, festivales y conciertos.

Asimismo, presentaciones nacionales e internacionales, espectáculos circenses, danzas y variedades, bailes, verbenas y similares, ferias y atracciones, congresos y conferencias, cuando sea de carácter internacional; exposiciones artísticas y culturales de carácter internacional, juegos recreativos de azar, rifas, sorteos y otros similares.

Sobre la televisión y otros medios de difusión, relacionados con los ítems anteriores, en el reglamento de aplicación de esta ley se desarrollará cada uno de ellos en base a sus peculiaridades, y clasificándolos en función de las mismas.

SE CREARÍA COMISIÓN

Al consultarle al director del Régimen Departamental, José Ángel Herrera, cuál es la situación actual, explicó que si bien existe una ley, esta “no reúne las condiciones, es bastante vieja, principalmente en aspectos de sanciones; aquí, Honduras debe darse a respetar a nivel nacional e internacional”.

Para el caso, explicó que, por ejemplo, los promotores de conciertos o eventos de carácter público, incluso artistas internacionales, cuando han logrado el permiso correspondiente para presentarse en Honduras, no dan el servicio ofrecido, como sí lo hacen en otros países, o quizá entran “sin saber cómo diablos entran”.

Lamentó que, incluso, han llegado al país artistas que han pretendido entrar con su visa de turistas y no de trabajo, para hacer sus presentaciones o “shows” que les generarán ingresos de carácter empresarial, situación en la que han pasado vigilantes en la Dirección del Régimen Departamental, aseguró Herrera.

Ante la existencia de una normativa dispersa sobre los espectáculos públicos, es que de aprobarse la ley, se crearía la Comisión Nacional de Clasificación con competencia para la Secretaría de DD HH.

Esta normaría el régimen jurídico de la intervención administrativa de los eventos y similares que se desarrollen a nivel nacional, con algunas exclusiones.

La iniciativa tendría como campo de acción regular, supervisar y fiscalizar los eventos, espectáculos públicos y otras actividades similares que se desarrollen en territorio nacional, al igual que los lugares, locales o establecimientos donde se realicen los mismos.

Las sanciones a la ley incluirían desde leves y graves como el pago de multas, desde 3 a 50 salarios mínimos y muy graves como clausuras y cierres de locales hasta dos años, otros. “Todo esto vendría a poner un sin número de orden dentro del país”.

BUENAS CONSTUMBRES

“Desde el año pasado fue motivo del ministro Rigoberto Chang Castillo y del Presidente, Juan Orlando Hernández, el hecho de traer una ley acorde a la realidad actual de nuestro país, esta conlleva a un sin número de cosas, pero el fondo es la protección de la moralidad y las buenas costumbres del pueblo hondureño”, dijo Herrera.

El reflejo de esta necesidad de regulación estricta, según el funcionario, se puede ver en reiterados actos de la juventud hondureña que ha sido influenciada negativamente con algún tipo de material audiovisual que induce a la violencia, al consumo de drogas y a los actos inmorales.

Mencionó como ejemplo algunos programas que “no protegen la moralidad y las buenas costumbres”.

“Hace un par de años se les preguntaba a los niños qué querían ser y accedían a un montón de profesiones; ahora cuando se les pregunta, quieren ser narcotraficantes, las niñas quieren agarrar la calle, ser bailarinas, en fin, todo esto obedece al tipo de influencia audiovisual que tenemos en este momento”.

Aclaró que, “esto no es censura, pero sí se tiene que censurar un material por lo fuerte, pues se tiene que censurar, pero la clasificación del material sí tiene que ser bastante regulada y con sanciones fuertes para aquellos que incumplan lo que sería la nueva ley”.

El funcionario aseguró que respecto a esta regulación, ya se hizo una socialización inicial con la Comisión Nacional de Telecomunicación (Conatel), el Instituto Hondureño de Turismo (IHT), la Dirección de Arte y Cultura, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), entre otras instituciones.

Las reuniones han tenido como propósito “principalmente en el tema de la moralidad y buenas costumbres, aplicar sanciones fuertes y evitar explotaciones al consumidor por promociones o rifas disfrazadas por medio de celulares y otras vías”.

El artículo 3 del proyecto de ley indica que la finalidad del ordenamiento jurídico contenido, es salvaguardar el orden, la seguridad pública, la salud e higiene, la moral y las buenas costumbres.

También se promueve la protección de los consumidores y destinatarios de los servicios, en especial a los menores de edad, discapacitados, adultos mayores, terceros no participantes, trabajadores, medio ambiente, entorno urbano, así como la conservación del patrimonio cultural.  


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