Escúchenos en línea

En taxis raptan jovencitas hondureñas para violarlas

Tegucigalpa. Agencias. | 21 de Diciembre de 2015 a las 10:18

Las universitarias y otras jovencitas hondureñas corren peligro al abordar taxis sin ningún cuidado al salir de clases o de sus centros de trabajo.

Gestos de auxilio, plegarias al Divino Creador y súplicas para que no les quiten la vida, es lo único que les queda a muchas universitarias y guapas jovencitas que son raptadas en algunos “taxis del terror” que circulan por la ciudad. Lo peor es que algunas muchachas son sometidas a la impotencia para llevarlas como trata de personas en Nicaragua, según denuncias.

Una de las tantas víctimas, a quien por seguridad se identificará como “Amparito”, contó que un sujeto la llevaba como rehén en un taxi, cuando regresaba de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y vivió momentos impactantes.

“A las 6:00 de la tarde que yo normalmente salía de clases, me iba en un busito que viaja para mi colonia, pero no quise esperar dos horas y salí a buscar transporte fuera de la Universidad”, relató “Amparito”.

Prosiguió que tenía idea de irse en uno de los “rapiditos” de la ruta que van para el centro y después pensó que era mejor abordar un taxi, “porque me dio miedo que me asaltaran en ese bus, pero en eso había un taxi que estaba pitando y le pregunté en cuánto me llevaba al centro y me dijo que en 50 lempiras y le dije: Está bien, me subí en el asiento de adelante”.

La estudiante pensó que allí iba más segura, pero en el trayecto la zozobra se fue apoderando de ella, luego que en el recorrido por el bulevar Suyapa, el taxista subió a otro hombre que dijo que luego se bajaría.

CON UNA PISTOLA

El individuo que subió no tardó en sacar una pistola y encañonó al taxista por bajo, al tiempo de pedirle el dinero y el celular, mientras a la muchacha le pidió su cartera y que guardara silencio que si no obedecía le pegaría un tiro en la cabeza y le enseñaba el arma para intimidarla.

Las bandas de asaltantes y rufianes que raptan muchachas para venderlas, utilizan taxis “brujos” o “pandos” para cometer sus fechorías.

Las bandas de asaltantes y rufianes que raptan muchachas para venderlas, utilizan taxis “brujos” o “pandos” para cometer sus fechorías.

“Ese hombre (el que subió) le dijo al ruletero que doblara por el bulevar La Hacienda y luego saliera por el lado de la Villa Olímpica y después hacia la colonia La Esperanza y yo iba orando para que esos hombres no me hicieran nada”, describió.

No obstante, el falso pasajero los condujo con rumbo a la carretera a Valle de Ángeles, Francisco Morazán, y al llegar a un desvío los dirigió por una calle de tierra y al pasar por un lugar solitario y oscuro le dijo a ella: “Aquí te vas a morir perra, así que no intentes hacer ningún aleteo”.

Acto seguido, le vendó los ojos y la bajó del auto, la tomó de los brazos y la introdujo en una zacatera, donde procedió a abusarla sexualmente. Después del hecho solo escuchó que arrancó el vehículo y cuando se quitó la venda ya no estaban los sujetos.

De esa manera, salió a la calle a pedir “jalón”. “Creo que el taxista fue cómplice porque permitió que ese hombre se subiera como pasajero y en el trayecto no dijo nada”. Así lamentó que esa misma situación han sufrido muchas muchachas, pero las policías de Tránsito y Preventiva y autoridades de Transporte no hacen nada para poner un alto a esos actos delictivos que ocurren con el señuelo de algunos taxis.

GUARDIAS DE SEGURIDAD

Similares momentos de terror sufrió otra joven, pero en este caso en la colonia Kennedy de Tegucigalpa, donde salió de su casa para abordar una unidad que la llevara a la Universidad Nacional. Antes de llegar al punto donde siempre tomaba el transporte, dos individuos la obligaron a que se subiera a un taxi que estaba estacionado al otro lado de la calle.

Un viaje en un taxi sin control alguno puede representar una terrible odisea para las pasajeras que pueden ser asaltadas y hasta ultrajadas.

Este triste episodio lo contó la hermana de la víctima, quien describió que se la llevaron rumbo a la salida hacia la zona oriental, pero cuando transitaban por la colonia Villanueva, había un congestionamiento vehicular y la joven miró a tres guardias de seguridad de una compañía y con un gesto les dio a conocer que la llevaban por la fuerza.

“Los guardias entendieron y se acercaron al taxi en medio de la cola de carros y le preguntaron: ¿Le pasa algo joven? y los del taxi le dijeron: Si no quiere ir, entonces bájese y ellos mismos le abrieron la puerta para que se fuera”, relató.

De inmediato, la estudiante salió y abordó un autobús “rapidito” que iba para el centro de la ciudad, pero se bajó frente a Villas del Sol, a tomar otro que la llevara a la UNAH. La mayor parte de casos no son denunciados a la Policía porque, según las víctimas, dan gracias a Dios haber quedado con vida y después no quieren represalias.

UNA PAREJA

La mayoría de personas en los tiempos actuales se sube a las unidades del transporte colectivo con cierta desconfianza.

Sin embargo, no solo a las universitarias les ha ocurrido pasar esa zozobra, ya que una joven que trabaja en una tienda de ropa en el centro y al salir en la tarde-noche tuvo la desdicha de abordar un taxi donde se conducía una pareja que, posteriormente, se convertirían en sus verdugos.

“Como estamos en la temporada de Navidad, estamos saliendo tarde y como llevaba unas cosas que había comprado, quería irme luego y el taxista me estaba pitando, pero cuando me acerqué me dijo que me iba a cobrar 40 lempiras y que esas dos personas ya se iban a bajar y acepté”, detalló.

Prosiguió que “yo iba para Comayagüela y me dijo que se iba ir por el Barrio Abajo (Tegucigalpa), porque había mucha cola por el mercado, pero cuando iba por el lado del Seguro Social, las otras personas me pusieron una pistola y me llevaron por el lado de la Sagastume”.

Después de despojarla de sus pertenencias, al transitar por una zona oscura, le dijeron que se bajara y que si volvía su mirada hacia ellos le iban disparar. “No pude ver el número del taxi y solo di gracias a Dios porque no me llevaron más lejos”, contó. De inmediato, fue a una pulpería y le pidió a un señor que le buscara un taxi de confianza que la fuera a dejar al centro de la ciudad y de allí tomar un colectivo que la transportara a su colonia.

SE SALVA DE RUFIANES

Otras denuncias dan cuenta que han ocurrido raptos de universitarias o jovencitas particulares por parte de falsos taxistas que luego les han entregado a bandas de trata de personas para llevarlas a Nicaragua y prostituirlas en “casas de citas” o lupanares.

Uno de los casos es de una jovencita que fue interceptada cuando salía de clases en la UNAH y en el trayecto el falso taxista le conminó con una pistola a que se cubriera los ojos y la boca con una venda, además de amarrarle las manos con una cabuya, y se agachara en la unidad y al cabo de unas horas sintió que paraba la marcha y la transbordaban en otro carro.

Las muchachas deben tener sumo cuidado al abordar las unidades del transporte colectivo.

Pasaron las horas y el carro corría velozmente, pero al rato pararon la marcha. Escuchó como un hombre hablaba por teléfono celular: “¡Qué hago… apúrense que aquí hay otra pollita, está buena para que la pasemos a Nicaragua!…”. Pasaron los minutos y, seguramente, algo andaba mal, porque el sujeto volvió a exclamar: “¡Qué hago… no jodan después no digan que no cumplo!”.

Acto seguido se reanudó la marcha y el carro fue acelerado, unas dos horas después pararon de nuevo y le ordenaron que se bajara, luego de desatarle las manos, pero sin quitarle las vendas que le cubrían los ojos y la boca.

Cuando la aterrorizada muchacha se quitó las vendas vio que estaba a la orilla de una carretera, en medio de la oscuridad de la noche, y como pudo llegó hasta unas casitas de madera, donde le dijeron que estaba a la altura de La Montañita, Francisco Morazán, en la ruta hacia la zona oriental de El Paraíso.

Al final, consiguió que alguien le regalara una llamada de celular y pudo llamar a sus familiares que la fueron a traer y se fundieron en abrazos de alivio tras las horas de terror que sufrió la jovencita.

INVESTIGACIONES

El vocero de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Aníbal Baca, manifestó que ya han capturado a varios integrantes de bandas de presuntos taxistas que se dedican a raptar a jóvenes universitarias.

“De esa gente nosotros hemos detenido como a cuatro bandas”, señaló, al tiempo de decir que “se trata de supuestos taxistas que operaban allí en los alrededores de la Universidad Autónoma y el anillo periférico y Plaza porque esa era la ruta que utilizaban”.

Añadió que esas bandas no solo raptaban a las personas, sino que las despojaban de sus pertenencias. Baca detalló que en las últimas capturas han detenido a una decena de integrantes, incluyendo dos mujeres que “les servían de gancho”.

En ese caso, pidió a la población universitaria que tome las medidas de precaución necesarias. “Es decir que nunca anden solas al momento de salir de la Universidad, se hagan acompañar de algún grupo de compañeros que vayan en la misma ruta”, recomendó.

Baca dijo que uno de los problemas es que las víctimas no hacen la denuncia oportuna para que haya una investigación que permita dar con el paradero de los facinerosos.

RECOMENDACIONES

PELIGRO-TAXIS-4

Autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), lamentan que el estudiantado sea víctima de la delincuencia que se genera en el transporte público, pero garantizan que en el interior de Ciudad Universitaria están bien protegidos de ese flagelo.

LA TRIBUNA buscó la versión de varias autoridades universitarias, pero no quisieron referirse a la inseguridad externa, aunque ya han girado recomendaciones a los estudiantes para que eviten ser víctimas, de asaltos, secuestros y otras formas de agresiones.

En una alerta que desde el año pasado fue enviada del Ministerio Público (MP) a la oficina del Comisionado Universitario de los Derechos Humanos, se detallan las siguiente medidas de precaución a la comunidad estudiantil que hace uso del transporte público.

Algunas de las medidas de precaución:

1.- Tomar una fotografía con el celular al número del taxi y al permiso de operación y enviarlo anónimamente a un familiar.

2.-Nunca tomar taxis que no tengan placa o número de identificación.

3.-Sentarse siempre en la parte trasera de la unidad de transporte, revisar que la puerta y el vidrio pueda abrirse manualmente.

4.-Tomar preferentemente los taxis de puntos o buses “rapiditos”.

5.- Si antes de llegar a su destino se queda como única (o) pasajera (o), bájese y aborde otro transporte.

6.- Si necesita transporte a través de una carrera directa, solicite al despachador de turno que le asigne un taxi de punto.

7.-No acepte que el despachador le asigne en carrera directa cualquier taxi que pase por el punto.

8.-Tenga cuidado con los taxistas que le ofrezcan llevarla por un precio más bajo de la tarifa del directo, porque puede tratare de una trampa.

9.- Si ha tomado un taxi para carrera directa no acepte que en el trayecto suban a otra persona.

10.-En caso de forcejeo, asegúrese de pegar un puntapié en los genitales del agresor y cuando esté en el suelo, péguele en la nuca para desorientarlo. (Fuente: Comisionado Universitario de la UNAH).


Descarga la aplicación

en google play en google play