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Honduras se desmarca del Fifagate

La Habana. Por Ariel B. Coya (*)/PL | 23 de Abril de 2016 a las 11:35

Aunque el célebre Fifagate está lejos de concluir, Honduras podría desligarse del caso después de que las dos figuras implicadas de su Federación Nacional (Fenafuth), Alfredo Hawit y Rafael Callejas, admitieron su participación en el escándalo que rodea al órgano rector del fútbol mundial.

Ambos directivos se declararon culpables de diversos cargos en la trama de corrupción destapada por la Justicia estadounidense en el seno de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) hace un año.

Precisamente Hawit, uno de sus exvicepresidentes, estuvo entre los sospechosos que las autoridades arrestaron en Suiza el 3 de diciembre último, antes de extraditarlo a Estados Unidos.

En un principio, rechazó todas las acusaciones en su contra, pero a la postre se declaró culpable de asociación delictiva, fraude electrónico y conspiración para obstruir la justicia en los partidos clasificatorios para la Copa del Mundo de Brasil.

Ante una corte en Nueva York, el dirigente de 64 años describió el 11 de abril como negoció cientos de miles de dólares en sobornos en 2011 y 2012, cuando era el mandamás de la Confederación de Fútbol Asociación de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf).

Hawit recibió el dinero a cambio de otorgar a Media World, una compañía argentina de marketing deportivo, los derechos de los partidos de la selección de Honduras rumbo a los mundiales de 2014, 2018 y 2022, así como los de la Copa Oro y la Liga de Campeones de la Concacaf.

Según los investigadores, la fortuna personal de Hawit creció significativamente desde 2008, en la medida que Media World le pagó sobornos a través de un intermediario en Estados Unidos a cuentas bancarias en el extranjero, controladas por familiares del acusado y un co-conspirador.

Poco antes Rafael Callejas, expresidente de Honduras (1990-1994) y máximo dirigente de Fenafuth entre 2002 y 2015, también reconoció su implicación en el proceso.

Aunque Estados Unidos le negaba la visa, el exmandatario de 72 años se entregó a las autoridades el pasado 15 de diciembre en Miami y salió en libertad bajo una fianza de cuatro millones de dólares, hasta que el 28 de marzo admitió dos de los delitos que se le imputan.

Como a Hawit, los tribunales acusan a Callejas de crimen organizado y conspiración para cometer fraude electrónico relacionado con la recepción de sobornos a cambio de la adjudicación de derechos comerciales y de transmisión de las eliminatorias mundialistas.

De acuerdo con la Fiscalía ambos federativos podrían recibir una pena de 20 años de prisión por cada uno de los cargos en su contra, además de tener que reintegrar parte de los fondos ilegalmente recabados.

ENTRE EL ICEBERG Y LA SUPERFICIE

Con sus testimonios, ya suman 15 los dirigentes y empresarios que se declararon culpables y aceptaron cooperar con los investigadores del Fifagate, en pos de una posible reducción de sus condenas.

Entre los reos confesos, la Justicia estadounidense desclasificó hace poco las declaraciones del exvicepresidente de la FIFA Jeffrey Webb, el empresario argentino Alejandro Burzaco y el brasileño José Margulies, quienes también arrojaron luz sobre el esquema de corrupción.

En opinión de las autoridades, sin embargo, ello solo supone la punta del iceberg en el sonado escándalo, cuya trama podría enredarse aun más si se demuestra su conexión con los llamados Papeles de Panamá.

De hecho, el juez a cargo del caso en los tribunales de Brooklyn decidió postergar su decisión sobre comienzo del juicio, que la fiscalía proponía para febrero de 2017 ante la complejidad del expediente.

"Por más ansioso que esté en llevar el caso hacia adelante, la presentación de pruebas a la defensa y otras complicaciones hacen que la selección de una fecha no sea realista en este momento", explicó el magistrado Raymond Dearie.

Actualmente otras 25 personas aguardan sus procesos por esta megacausa que estalló en mayo de 2015 con la detención de nueve altos cargos de la FIFA en Zúrich (Suiza) y tuvo su segundo capítulo en diciembre.

Si algo positivo trajeron para Honduras las confesiones de Hawit y Callejas, fue el anuncio de la FIFA de levantar el bloqueo económico que mantenía a su Federación Nacional.

Desde que el Fifagate salpicó el balompié hondureño con los arrestos de sus principales dirigentes, el ente que controla este deporte a nivel mundial determinó retirarle al país su apoyo económico.

Esa ayuda anual ascendía a unos 400 mil dólares, por lo que a partir del bloqueo la Fenafuth entró en una crisis monetaria.

Tras conocerse la eliminación de la medida punitiva, su secretario José Ernesto Mejía confirmó que la FIFA restituirá al fútbol de Honduras una ayuda de 250 mil dólares, que contribuirán a los proyectos de desarrollo en la base y la preparación de sus selecciones nacionales.

Un respiro al menos para un país que, además de recobrar el impulso futbolístico, consigue limpiar un poco su imagen en momentos en que los escándalos de corrupción parecen saturar su día a día.

(*) Periodista de la Redacción de Centroamérica y el Caribe de Prensa latina


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