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A 7 años del golpe contra Zelaya, ¿cómo está Honduras?

Tegucigalpa. Honduras. Telesur. | 28 de Junio de 2016 a las 07:36

El golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en 2009, quien había sido elegido democráticamente en 2006, significó un deterioro para Honduras, donde los índices de violencia y desigualdad social han aumentado constantemente. Además, la corrupción que envuelve al actual gobierno ha creado un clima de desconfianza en los ciudadanos

Corrupción, inseguridad y descontento social describen la situación actual de Honduras cuando han pasado 7 años desde el golpe de Estado contra Manuel Zelaya que fue orquestado por el Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) y la oligarquía hondureña.

Desde el golpe, fraguado un 28 de junio de 2009, el país centroamericano ha sufrido un grave deterioro económico, político y social. El crimen organizado y el narcotráfico son las principales causas de que la nación sea considerada una de las más peligrosas del mundo.

En 2014 hubo 5 mil 802 homicidios, lo que representa un promedio de 15.9 asesinatos al día, según un informe del Ministerio de Seguridad. Por cada 100 mil habitantes hubo 66 homicidios. Mientras que en el 2015 se calculaba que a diario 14 personas fallecían, y la tasa de homicidios fue de 68 por cada 100 mil habitantes.

El actual gobierno ha asegurado que Honduras está saliendo "de la "época oscura"  en materia de seguridad. De acuerdo a las autoridades, desde que el presidente Juan Orlando Hernández asumió el poder, en enero 2014 hasta la fecha, se ha registrado un descenso de hasta 20 puntos en la tasa de homicidios. Sin embargo, existen cuestionamientos sobre la veracidad de las cifras.

En 2005, Zelaya, del Partido Liberal, fue elegido presidente de Honduras y asumió el 27 de enero de 2006. Su primera acción fue aprobar la Ley de Participación Ciudadana, que permitía consultas populares sobre asuntos nacionales.

Con su llegada al poder, la situación económica de Honduras experimentó una gran mejoría. Prueba de esto que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas clasificó al país en el primer lugar de las naciones con mayor crecimiento económico en la región y con la tasa de inflación más baja de los últimos quince años.

En 2008, Honduras se integra en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que fue fundado por Cuba y Venezuela. Gracias a esta acción, la nación se benefició de Petrocaribe y consiguió con crédito el 40 por ciento de petróleo adquirido con una tasa de interés del 1 por ciento en un periodo de 25 años.

Los beneficios de Petrocaribe permitieron a Zelaya destinar más recursos para programas sociales y realizó inversiones en el sector salud y educación. Además, aumentó el salario mínimo de 11 por ciento en 2007 a 60 por ciento en 2008.

Para el 2009, el presidente Zelaya propuso una consulta popular para convocar una Asamblea Constituyente, cuyo propósito sería modificar la Constitución de 1981. Sin embargo, esto fue rechazado por el Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso Nacional, manejados por los conservadores.

Para el 28 de junio, cuando se tenía prevista la consulta popular, el ejército se negó a distribuir los materiales electorales y Zelaya tuvo que importarlo de Venezuela. Esto ocasionó una crisis política, que se agravó con la renuncia del ministro de Defensa y los jefes de las tres fuerzas de ese país.

El golpe de Estado contra el presidente Zelaya ocurrió en la madrugada del 28 de junio de 2009 cuando fue sacado a la fuerza de su residencia y expulsado a Costa Rica. Ningún gobierno del mundo reconoció a la junta golpista que se instaló en el país centroamericano.

La comunidad internacional, en especial los Gobiernos progresistas de Latinoamérica, condenaron el golpe de Estado contra el mandatario hondureño por considerarlo inconstitucional.

Poco después de haber sido expulsado, para julio de 2009 Zelaya intentó regresar a Honduras, pero el ejército impidió que su avión aterrizara. Incluso se registraron varios heridos porque los militares dispararon contra el pueblo que se acercó para recibir a su presidente.

No es hasta que Porfirio Lobo asume la presidencia de Honduras, quien es elegido mientras el país se encontraba bajo estado de sitio, cuando Zelaya pudo reintegrarse a la vida política nacional. 

En septiembre de 2010 es elegido diputado y funda un nuevo movimiento político llamado Libertad y Refundación. En 2013 su esposa, Xiomara Castro de Zelaya, se presenta a las elecciones presidenciales, que ganó el actual presidente Juan Orlando Hernández a pesar de acusaciones de fraude.


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