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En últimos dos meses, han asesinado a 22 niños y jóvenes en Honduras

Varias agencias. Desde Tegucigalpa. | 8 de Noviembre de 2007 a las 00:00
Un total de 3,847 menores de 23 años han sido ejecutados en Honduras desde 1998, lo que aparenta ser la obra de grupos de exterminio, denunció este jueves la organización no gubernamental Casa Alianza, que trabaja en la protección de los menores de edad en América Latina. Sólo entre los meses de septiembre y octubre, se registraron 94 crímenes en contra de niños que se sumaron "a la interminable lista de víctimas que han sucumbido ante el criminal accionar de sus verdugos", indicó la organización. Detalló Casa Alianza que del total de víctimas de septiembre y octubre, 22 eran niños y niñas menores de 18 años y que en la mayoría de casos usaron para matarlos armas de fuego, en varios casos fusiles AK-47, cuyo uso es prohibido en el país centroamericano. Según Casa Alianza, los autores intelectuales y materiales de los crímenes en su mayoría son desconocidos, "dejando a la imaginación del colectivo social la posibilidad de que se trate de grupos de exterminio o de personas asumiendo la ley por su propia cuenta, situación que debe considerarse grave". La organización no gubernamental viene haciendo las denuncias de las ejecuciones desde 1998. Las autoridades alegan que son el resultado de una "guerra" por territorio que libran las pandillas juveniles o maras. "Los asesinatos ocurridos ponen de manifiesto el desprecio que se tiene por la vida, la impunidad predomina y pareciera que estamos en una encrucijada sin salida", manifestó el director de Casa Alianza en Honduras, Manuel Capellín. Llamó a "que se realicen investigaciones efectivas de las ejecuciones como elemento fundamental para que la impunidad se reduzca y que los procesos judiciales iniciados contra los responsables de estas muertes se concluyan, independientemente del tiempo transcurrido de los hechos para que se emita un fallo y se haga justicia". La institución, que brinda asistencia a menores en situación de riesgo en Canadá, Estados Unidos, México y Centroamérica, indicó que mantiene "una inmensa preocupación por todo el contexto de violencia que abate a nuestro país, y lamenta profundamente las numerosas muertes de ciudadanos, particularmente de niños y jóvenes". El director nacional de Casa Alianza, José Manuel Capellín, dijo a periodistas que "en Honduras a través de los años, la inseguridad, y la incertidumbre han ido en aumento". Agregó que "la violencia día tras día atenta contra la vida de nuestros niños y niñas", y que "los asesinatos ocurridos ponen de manifiesto el desprecio que se tiene por la misma, la impunidad predomina y pareciera que estamos en una encrucijada sin salida". Capellín indicó que los departamentos con más casos de muertes violentas son Francisco Morazán (centro) y Cortés (norte), los de mayor densidad poblacional y donde se localizan las dos ciudades más importantes de Honduras, Tegucigalpa y San Pedro Sula. En el orden siguen los departamentos de Atlántida, Yoro, Comayagua y Choluteca, en el Caribe, norte, centro y sur del país. Capellín recalcó que "es impostergable" que se realicen investigaciones efectivas de las muertes violentas "como elemento fundamental para que la impunidad se reduzca". Además, se deben concluir los procesos judiciales iniciados contra los responsables de estas muertes, independientemente del tiempo transcurrido de los hechos para que se emita un fallo y se haga justicia, añadió. Casa Alianza también hizo un llamamiento a la sociedad y las autoridades del Estado de Honduras para que se promueva y fortalezca una cultura de no violencia y de respeto de los derechos fundamentales de la niñez y juventud.

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