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Aumenta número de menores hondureños ingresados a las cárceles

Tegucigalpa. Agencias. | 21 de Diciembre de 2016 a las 11:20

Los adolescentes en conflictos con la ley en Honduras, continúan en aumento y hasta septiembre del 2016 se contabilizaron 462 ingresos, según un informe de la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social (Sedis), quienes llevan un conteo semanal de los nuevos ingresos que ya superan los 473 adolescentes que cumplen sus infracciones en centros de internamiento de menores a nivel nacional.

Desde septiembre del 2015 la Sedis tomó el control de los cinco recintos para menores infractores: Renaciendo, Cobras (que es extensión de Renaciendo), Jalteva, El Carmen y Sagrado Corazón, que por años habían estado bajo la responsabilidad del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa), ahora trasformado en lo que se conoce como Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf).

Para que Sedis lograra intervenir ante el desorden que ha representado el tratamiento de los centros de internamiento de menores, en septiembre del 2015 el Gobierno decretó “estado de emergencia”, con el objetivo de que se implementaran medidas de atención inmediata no solo en el ámbito de seguridad a lo interno; sino que en poco tiempo se garantizara el pleno goce de sus derechos.

Si bien las autoridades encargadas han tomado el reto de mejorar las condiciones no solo de estadía en las deterioradas infraestructuras, siendo la más poblada el Centro Renaciendo al norte de la capital en la aldea de Támara que sobrepasa el medio siglo de haber sido construidas, el acceso al estudio, oficios, alimentación, seguridad y otros se ha vuelto un desafío cada vez más difícil de mantener debido a la demanda ya que los adolescentes hondureños cada vez más se dedican a infringir la ley y menos a estudiar.

La tendencia ha sido creciente, cuando tomamos control pleno en agosto del 2015, empezamos con una población de 316 adolescentes distribuidos en los cinco centros, a más de quince meses la población ha ido aumentando, hasta septiembre del 2016 teníamos 462 y al día de hoy estamos hablando ya de 473, es decir que en poco tiempo de haberse concluido el informe de septiembre, once nuevos muchachos ingresaron a cumplir sus penalidades, informó la subsecretaria de Integración Social y responsable de esta temática, Zoila Cruz.

Para muestra, un ejemplo a la vista con las estadísticas que detallan hasta septiembre: Renaciendo en agosto del 2015 tenía 108 internos; a septiembre del 2016 se contabilizan 183; Cobras el año pasado habían 52 jóvenes, actualmente son 58; Sagrado Corazón eran 23, ahora son 53; Jalteva de 48 muchachos infractores, ahora son 64; El Carmen de 86, ahora son 104 para un total hasta hace dos meses (septiembre) de 462 menores que han sido ingresados por delitos cometidos.

AISLADOS 

La funcionaria explicó que para mejorar la seguridad de los adolescentes y evitar pleitos entre ellos mismos, reyertas o venganzas por asuntos de pandillas que terminen en muertes, como se han registrado en el pasado reciente, la estrategia es mantenerlos aislados.

Ese aislamiento no solo consiste en separarlos por edades; sino que también por grupos es decir los conocidos como “Los Cristianos” que son los que se dedican a una vida de entrega a Dios y profesan lo que manda la Biblia y la fe cristiana, están separados de quienes serían “los mundanos” a quienes se les conoce a lo interno como simpatizantes o miembros de pandillas o maras, que aún no han mostrado interés de cambiar su actitud ante la vida (Los Chirizos, Los 18, El Combo, otros).

La funcionaria lamentó que hay sectores que solo señalan aspectos negativos como el de la infraestructura, sobre esto dijo que se trata de mejorar con la capacidad de recursos del Estado, pero debe considerarse que los recintos no fueron hechos para adolescentes que hoy en día sus energías no se comparan a las de poblaciones juveniles del pasado; asimismo el nivel de seguridad no se mejora con represión de ningún tipo; sino que se ha abordado el problema primero con el restablecimiento de las necesidades básicas de los jóvenes.

“Es un problema que estamos resolviendo (…) una estrategia que busca resguardar la vida de todos los adolescentes y el personal que trabaja con ellos, esas cifras nos está dando una alerta y no solo de que tenemos que trabajar fuertemente en el mejoramiento de la infraestructura para garantizar gobernabilidad y derechos; sino aspectos de índole preventiva para que estos jóvenes no tengan que estar ahí y es por ello, y por eso trabajamos con un plan  Yo Soy El Cambio, en donde el estímulo espiritual representa una base”, reflexionó Cruz.

JUSTICIA PENAL ESPECIAL

La Unidad de Justicia Penal Especial de la Dirección de Niñez Adolescencia y Familia (Dinaf), creada por reforma al Código de la Niñez del 2013 para atender a la niñez infractora, que gestiona la aplicación de medidas alternativas o no privativas de libertad, también registra una estadística interesante respecto al aumento de la juventud infractora de la ley.

En el 2015 a nivel nacional se realizaron 420 audiencias de menores infractores de la ley en la actualidad son 526 muchachos (niñas y niños) infractores a quienes se les ha evitado un traslado a centros de internamiento, como consecuencia de sus trasgresiones a la ley.

José Lucindo Herrera, director de la Unidad, considera que es un beneficio que evita que un niño ingrese a los centros de internamiento a consecuencia de una infracción de la ley que puede ser sancionada de otra forma, con el fin de garantizar el máximo bienestar posible, “porque muchos de estos niños están estudiando, aprendiendo un oficio y llevarlos a un centro de internamiento sería cortarles ese camino y no sería la primera opción, siempre la ley establece tiempos y estadías incluso en los centros de internamiento”.

Es importante valorar la gravedad de la infracción como también la proporcionalidad utilizada para cometer esa infracción, aclaró el abogado Herrera, quien dijo que “no podemos mandar a un centro de internamiento a un niño que es acusado por una infracción de bagatela como se le llama cuando roban un celular o una cartera, que cuando se trata de alguien involucrado con el crimen organizado”.

Los delitos de extorsión, crímenes y otros delitos de esa magnitud, están marginados del beneficio de medidas no privativas de libertad y por orden en tribunales son trasladados a uno de los cinco centros de internamiento de menores, informó Herrera.


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