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Terremotos en México disparan alarmas en Panamá

Ciudad Panamá. PL. | 24 de Septiembre de 2017 a las 12:59

Los recientes terremotos ocurridos en México encienden este domingo las alertas entre los expertos panameños, quienes acuden a los registros históricos del país para recordar que el Istmo tampoco está exento de un fenómeno natural como este.

Baste revisar los reportes de prensa para corroborar que la actividad sísmica en Panamá recoge movimientos telúricos de gran intensidad, como el ocurrido el 22 de abril de 1991 en la caribeña provincia de Bocas del Toro, con una magnitud de 7,4 en la escala Richter.

Datos oficiales de entonces revelaron que el terremoto, con epicentro en la región costarricense de Limón, dejó 23 muertos, 559 heridos, mil 46 casas destruidas y unas cinco mil 554 personas damnificadas, cifras poco significativas para su intensidad.

A juicio de La Estrella de Panamá, la poca densidad de población y las condiciones en que vivían en aquella época los bocatoreños afectados, impidió una catástrofe de mayor envergadura.

Sin embargo, lejos de disminuir el peligro, los últimos sismos registrados superan los 6,5 en la escala de Richter, sin contar que a cada rato la tierra tiembla de manera particular en la occidental provincia de Chiriquí, fronteriza con la vecina Costa Rica.

Ante esta realidad, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá desarrolla dos proyectos de investigación de conjunto con las casas de altos estudios de Pensilvania, en Estados Unidos, y de Cambrigde, en Reino Unido.

En declaraciones recientes a la prensa, el sismólogo Néstor Luque explicó que la primera pesquisa está asociada a la tectónica activa que rodea a Panamá, a través de instrumentos GPS de posicionamiento, y la segunda sobre geología.

Relató que el primer sismo en el país ocurrió el 7 de septiembre de 1882, el cual generó un tsunami con olas superiores a los tres metros, que impactaron las costas de la ciudad caribeña de Colón y la comarca Kuna Yala.

Investigaciones realizadas en la década de los 90 del pasado siglo refieren que la nación istmeña está formada por dos bloques tectónicos: Chorotega (lado costarricense) y Chocó (lado colombiano), siendo el límite entre ellos una serie de fallas que atraviesan el Canal y pasan por la Bahía de Panamá, lugar donde se registró el movimiento telúrico del 20 de febrero último, acotó Luque.

Pero lo llamativo de este suceso, acaecido al este-sureste de Nueva Gorgona, cerca del archipiélago Las Perlas, en el Golfo de Panamá, fue que en esa zona no se reportaba actividad sísmica desde la década de los 70 del pasado siglo, afirmó.

El experto agregó que en el país ocurren en un mes entre 25 y 35 sismos de magnitudes que oscilan entre dos y 3,5 grados en la escala de Richter, fundamentalmente hacia el área de Chiriquí.

 


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