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Iglesia católica advierte TLC causa mayor polarización social en Costa Rica

Diarios La Nación y Extra. Desde San José. | 11 de Agosto de 2006 a las 00:00
Los obispos costarricenses pidieron este jueves extender a más escenarios y regiones el proceso de consultas del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Según los prelados, es "insuficiente" la discusión que se realiza en una comisión del Congreso". Tras su reunión semestral, los miembros de la Conferencia Episcopal admitieron que ven indicios de una mayor polarización social por el TLC. Estimaron que se requiere de un diálogo que llegue "a todo el país y a más escenarios". La Conferencia Episcopal de Costa Rica, que sostuvo toda esta semana una Asamblea General, acordó con respecto al TLC no tomar partido ni a favor ni en contra del convenio comercial, reconoció el presidente de ese órgano colegiado, monseñor José Francisco Ulloa Rojas. Reconoció que a partir de la respuesta enviada por el cardenal Angelo Sodano a los obispos costarricenses, se les dio una serie de pautas con respecto del tema. Los obispos evitaron pronunciarse sobre un plazo ni sobre los mecanismos de consulta. "No somos quiénes para decir cuál medio", dijo el obispo de San Carlos, Ángel Sancasimiro, al ser cuestionado sobre la posibilidad de que se realice un referendo. El arzobispo de San José, Hugo Barrantes, propuso que Gobierno y diputados lleven las consultas "pueblo por pueblo", en reuniones con fuerzas vivas de los cantones. El TLC lo estudian ahora diputados de la Comisión de Asuntos Internacionales, quienes deben dar una recomendación al plenario, para una eventual ratificación. En la agenda hay casi 30 audiencias con representantes de sectores a favor y en contra del Tratado. Los obispos insistieron en que no están a favor ni en contra del TLC y que solo estiman "indispensables" proyectos sociales que eviten que la posible aplicación de nuevas reglas comerciales provoque daños en pequeños productores. "Desde mi punto de de vista se está yendo muy lento", estimó Sancasimiro sobre esa agenda social. El Gobierno prevé que el TLC pase a discusión del plenario antes de que termine este año. "Hacemos un llamado fraterno a dejar de lado todo tipo de confrontación y a comprometerse, con ánimo sereno, y teniendo siempre en mente el bien común de Costa Rica, buscar los caminos del entendimiento, diálogo y concertación en el recinto parlamentario y en todos los niveles ciudadanos a fin de lograr un acuerdo que haga posible el mantenimiento de la paz social", señala el documento suscrito por los obispos. Agregan que exhortan a los gobernantes, fuerzas políticas, empresarios, gremios profesionales, organizaciones sindicales y laborales, a las organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación social, universidades y demás fuerzas vivas del país, a ofrecer con sentido patriótico su invaluable contribución. Para los obispos, hay que cambiar muchas cosas a fin de que se superen las desigualdades económicas y todos los ciudadanos puedan disfrutar de una vida digna, pero las vías de la confrontación y la violencia solo conducen a empeorar la situación. Monseñor Ulloa Rojas dijo que la Iglesia no tomaba partido en el convenio comercial, pues la posición que debía adoptar era la de iluminación, de orientación en asuntos de máxima importancia. Es necesario mantener la paz social y luchar por ella. Para el prelado, se hace necesario aprobar una agenda social para que los pequeños productores no vayan a ser perjudicados, sin embargo, los líderes religiosos reconocen que ésta marcha muy lentamente.

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