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Violaciones y quemados vivos en genocidio guatemalteco

EFE. Desde Madrid. | 8 de Febrero de 2008 a las 00:00
Violaciones, fusilamientos y quema de personas vivas son algunas de las atrocidades que 17 testigos y peritos han relatado esta semana ante la Audiencia Nacional española, que investiga el genocidio cometido en Guatemala contra la población maya en los años ochenta. Los declarantes, cuyas identidades se encuentran protegidas y que se desplazaron expresamente a España para ofrecer su testimonio, regresarán el próximo martes a Guatemala, tras haber testificado desde el pasado lunes y hasta este viernes por una investigación que lleva a cabo el juez español Santiago Pedraz. Así lo aseguró este viernes a Efe Sofía Duyos, miembro de la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE), que ha acompañado a los testigos en los cinco días de declaraciones y quien comentó que éstos se vuelven "contentos" a su país después de testificar. "Para ellos -añadió-, esto no ha sido más que una parte de la lucha", pues el juez español continuará tomando declaración a más testigos, después de haber pedido colaboración a los ciudadanos de cualquier país del mundo que hayan presenciado el genocidio en Guatemala entre 1961 y 1996. Los testimonios ofrecidos en estos últimos cinco días narran las cruentas acciones que presuntamente cometieron militares guatemaltecos, hechos que España no es competente para juzgar, según declaró el pasado 19 de diciembre la Corte de Constitucionalidad del país centroamericano. "En el (año) 81 (del siglo XX) sólo llegaban a buscar a la gente a algunas casas. Como en el 82 la gente ya no estaba y se escondía, entonces quemaban sus casas. Había familias que estaban escondidas en la iglesia. A ellos los capturaron, a sus mujeres y niños los asesinaron", relató uno de los testigos en su declaración. "Así siguió la violencia durante varios años más, durante el 83 el hambre y la guerra era más fuerte, mucha gente quedó sin ropa, sal, comida y muchos murieron de hambre, enfermedad", añadió. Los hombres fueron fusilados, las mujeres, violadas, y los niños se convirtieron en testigos mudos de un genocidio que, según el magistrado español, causó más de 250,000 víctimas y cuya investigación comenzó en España a raíz de la denuncia presentada por la Premio Nóbel de la Paz Rigoberta Menchú en 1999. Otra testigo pudo contar cómo después de quemar su casa con su madre dentro, los militares la encontraron: "Me agarraron a la fuerza, me llevaron cerca del río y me violaron los soldados, que eran más de ciento cincuenta. Ese día estaban también violando a más mujeres de la aldea. Quemaron todo", explicó. "Mis hijos pequeños vieron cómo (...) me llevaban a una pendiente, me tiraban sobre un alambre de púas, y me violaban uno por uno", agregó. Según esta guatemalteca, que comentó que aún se encuentra por la calle a algunos de los militares que la violaron, en tres meses murieron unos 600 niños, casi cinco al día, a causa del hambre que provocaron los destrozos del ejército. Pedraz investiga además la presunta participación de cinco militares y dos civiles en el incendio de la Embajada de España en Guatemala el 31 de enero de 1980, donde hubo 37 muertos. Los acusados, para quienes el juez mantiene vigentes las órdenes de captura con fines de extradición pese a la decisión de la Justicia de Guatemala, son el general retirado Ángel Aníbal Guevara, el coronel Germán Chupina y los generales Efraín Ríos Montt, Óscar Mejía y Benedicto Lucas, además de los civiles Pedro García y Donaldo Álvarez.

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