Mandatario tico visita zona afectada por fuertes lluvias

San José. Agencia PL | 11 de Octubre de 2018 a las 07:57

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, visitará este jueves la Península de Nicoya, en la provincia de Guanacaste, seriamente afectada por las intensas lluvias asociadas a un sistema de bajas presiones, convertido después en el huracán Michael.

Durante su visita de inspección, el mandatario tico sobrevolará las comunidades más damnificadas por ese fenómeno natural, que atravesó esa zona del país a fines de la semana pasada y en Honduras se convirtió en tormenta tropical, para más tarde pasar a ser huracán.

Alvarado participará en una sesión de trabajo con el Comité Municipal de Emergencias Peninsular, a fin de conocer detalles de las labores de recuperación y la atención a las personas que quedaron atrapadas por las inundaciones y la rotura de puentes, así como las que aún se encuentran en albergues.

El recorrido del presidente de Costa Rica por esa región coincide con los pronósticos de nuevas fuertes precipitaciones debido a dos ondas tropicales -típicas del mes de octubre- que se esperan entre hoy y el fin de semana e incidirán principalmente en el Pacífico Central y Sur, así como en el Valle Central.

Al respecto, este martes, el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexander Solís, indicó la importancia de mantenerse alerta, pues aún hay suelos saturados y lugares como Guanacaste que se encuentran anegados.

'Hay zonas afectadas que fueron impactadas por las pasadas lluvias, los pobladores deben estar prevenidos, vigilantes y atentos a las instrucciones de los Comités Locales de Emergencia', destacó Solís.

Sobre los daños de esas precipitaciones, señaló que aún están en alerta roja los distritos de Cóbano, Lepanto y Paquera, del cantón central de Puntarenas, en la provincia de igual nombre, mientras en Guanacaste permanecen en alerta amarilla los cantones de La Cruz, Santa Cruz, Nicoya, Nandayure, así como los distritos de Barranca, El Roble y Pitahaya.

Solís explicó que estas alertas persistirán hasta que se verifiquen por completo las zonas donde hay sitios afectados por el crecimiento en el caudal de los ríos y la saturación de los terrenos.

Tras apuntar que 512 personas permanecen en 12 albergues habilitados en esas provincias, Solís reveló que en Paquera, Jicaral y otros sectores hay hogares muy dañados por lo que el retorno de las familias a sus casas no será posible por el momento.

Mientras, el Instituto Costarricense de Electricidad trabaja en la rehabilitación de los servicios eléctricos y de telecomunicaciones y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados determina las afectaciones en la distribución de agua potable.

'Las instituciones se han organizado para determinar si los recursos para la reparación de estos saldrán del presupuesto ordinario o si será necesario hacer uso de los decretos de emergencia', precisó Solís, quien recordó que la alerta temprana establecida desde el miércoles al filo de la tarde y durante el jueves de la semana pasada ayudó en la prevención de daños mayores.

Gracias a eso, sólo se reportó un muerto por ese sistema de bajas presiones, resaltó.