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Torrijos pide «cordura» a obreros y amenaza con más represión

Ciudad Panamá. Agencia ACAN–EFE. | 17 de Febrero de 2008 a las 00:00
El presidente de Panamá, Martín Torrijos, pidió el domingo "cordura y sensatez" a los trabajadores de la construcción civil, que la semana pasada protagonizaron protestas que generaron el caos en el país, y advirtió que mañana no permitirá que sigan obstaculizando el libre tránsito. Torrijos, en un mensaje a la nación divulgado por radio y televisión, instó a que "la cordura y la sensatez prevalezcan sobre la violencia y la intranquilidad", y reiteró que el Gobierno seguirá "cumpliendo con su deber de garantizar el orden público y la libre circulación de los ciudadanos". El gobernante señaló que "nadie puede imponer por la fuerza sus razones". Indicó que el cierre violento de calles por parte de trabajadores del principal sindicato de la construcción "ha perturbado la tranquilidad de la población y le ha causado innumerables inconvenientes, así como pérdidas económicas y destrucción injustificada de propiedad pública y privada". El mandatario hizo énfasis en la solución de conflictos obrero-patronales por la vía pacífica "y no a través de métodos violentos, que pueden llevar al país a confrontaciones sociales impredecibles". Torrijos se dirigió al país en vísperas que los miembros del Sindicato Único Nacional de la industria de la Construcción y Similares (SUNTRACS) reinicien las protestas callejeras, que la semana pasada dejaron un muerto, una veintena de heridos y casi un millar de detenidos, en demanda de un reglamento de seguridad para el sector, contra el alza del coste de la vida y otros motivos. El gobernante deploró la muerte, el martes pasado, de un trabajador en la ciudad caribeña de Colón, "producto de las confrontaciones que generan esta modalidad de protesta". Torrijos se refería al dirigente Al Iromi (Airomi) Smith, muerto en un incidente en el que un policía le disparó por la espalda, por lo que el agente está detenido, y cuyo sepelio será el próximo martes. Advirtió que la investigación de este hecho está en manos del Ministerio Público y que la Policía y el Ejecutivo "acatarán sin reservas la decisión del Órgano Judicial" porque "nadie está por encima de la Ley, ni ningún funcionario va a entorpecer la acción de la justicia por lo sucedido en los últimos días". El presidente mostró su confianza en que la sanción que diera ayer al reglamento de seguridad para la construcción, reclamado desde hace un año por los trabajadores, contribuya a aliviar las tensiones y a devolverle la tranquilidad y el sosiego al país. "El cierre violento de las calles, como método de protesta, ha causado ya suficientes alteraciones del orden público y ha engendrado luto y detenciones que nadie quiere", indicó. El secretario general del SUNTRACS, Genaro López, anunció el sábado pasado que a partir de mañana continuarán con sus protestas callejeras "pacíficas", pero advirtió a la policía que "no los provoque". Este domingo los trabajadores celebraron una vigilia pacífica en la Basílica Menor de Don Bosco, en el centro de la ciudad y frente a la sede del Ministerio Público. Los obreros exigen, entre otras cosas, la destitución del ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado y del jefe de la Policía Nacional de Panamá, Rolando Mirones, a quienes responsabilizan de la violencia desatada. Para mañana en la tarde los dirigentes del SUNTRACS y representantes del gobierno tienen planeado reunirse en la sede de la Defensoría del Pueblo para revisar los asuntos pendientes en su pliego de peticiones.

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