Escúchenos en línea

Pandillas siembran el miedo en colonias salvadoreñas

San Salvador. AFP. | 18 de Febrero de 2008 a las 00:00
La colonia Madre Tierra en Apopa, 13 kilómetros al norte de San Salvador, ha perdido la tranquilidad que tenía hace años: sus calles ahora son territorio de pandillas en donde asaltos y extorsiones son el pan de cada día, lo mismo que ocurre en otras zonas en la capital afectadas por una violencia que deja diariamente nueve muertos. Madre Tierra era hasta inicios de la década de los años noventa una populosa colonia donde abundaban pequeñas ventas de comida, tiendas, mini-mercados de barrio y, lo más importante, era una zona relativamente tranquila, con escasa incidencia delincuencial, según recuerdan sus moradores. Esa calma se fue perdiendo poco a poco en la zona cuando comenzaron a merodear en el lugar miembros de pandillas como la Salvatrucha y la Mara 18, muchos de ellos jóvenes deportados de Estados Unidos que formaron sus propias “clicas” o células de esas pandillas en Madre Tierra, narró a la AFP Víctor Molina, de 59 años, quien vive en el lugar desde 1984. "Antes había ladrones pero eran escasos y no se sentía inseguridad, pero ahora la cosa es diferente, uno sale de su casa solo por necesidad y no sabe si va a volver con bien o si va a encontrar su casa desmantelada, los pandilleros aquí hacen lo que quieren", afirmó Víctor, quien lamentó que tuvo "a fuerza" que cerrar una pequeña tienda de su propiedad. El constante asedio de los pandilleros que cada semana exigen el pago de un impuesto o "renta" a cambio de no atentar contra su seguridad, hizo que el hombre decidiera cerrar su pequeño negocio, tal como hicieron muchos de sus vecinos. Hace pocos años era común ver niños jugando fútbol o montando bicicletas en las polvorientas calles de Madre Tierra; hoy esa estampa ha desaparecido y en su lugar resaltan los grafitis de las pandillas. El problema no es exclusivo de Madre Tierra. En la colonia Monteblanco, en la populosa ciudad de Soyapango, 5 km al noreste de San Salvador, la escena es similar; allí pueden observarse algunas viviendas abandonadas, sus moradores se marcharon debido a la inseguridad. "El problema es que la colonia tiene una sola calle de acceso y es fácil para los pandilleros vigilar a todo el que entra acá. La policía llega pero luego se van, y los pandilleros desaparecen y aparecen rápido, los empresarios de buses se quejan de las extorsiones y los comerciantes lo mismo", aseguró a la AFP José Escobar, de 36 años, quien desde su infancia vive en Monteblanco. Heriberto Alfaro es un taxista de 51 años, y asegura que existen zonas en la capital a las que "por nada del mundo" lleva a un cliente. "Hay muchas colonias a las que los taxistas no vamos por peligrosas, los pandilleros lo asaltan a uno o le quitan el carro. Por ganarnos un par de dólares llevando a un cliente hasta la vida le pueden quitar a uno los «mareros»'", indicó Alfaro a la AFP. Las autoridades de seguridad pública reconocen que las pandillas tienen presencia en muchas colonias y las acusan de ser las causantes de la violencia. "Sabemos que en algunas colonias hay pandilleros, que son los causantes de la violencia que se registra en varias zonas pero a ellos siempre los estamos combatiendo, hay planes de seguridad para que la población se sienta tranquila", aseguró el subdirector de Seguridad Pública de la Policía, comisionado Mauricio Ramírez. Según recuentos oficiales, la violencia delincuencial deja en el país un promedio de nueve muertos a diario.

Descarga la aplicación

en google play en google play