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Te miki tay tupal: «No muere lo nuestro». Pero se muere el náhualt en El Salvador

Marielos Márquez, diario Co Latino. Desde San Salvador. | 15 de Agosto de 2006 a las 00:00
El idioma náhualt se está extinguiendo en El Salvador. Según diferentes libros de historia nacional esto se debe a que en la década de los 30, el país sufrió una de las mayores masacres indígenas de la historia nacional. La matanza fue perpetrada durante varios días de enero de 1932 ,por las fuerzas militares del gobierno presidido por el general Maximiliano Hernández Martínez, quien persiguió a los indígenas por considerarlos miembros del Partido Comunista. En la actualidad, existen diferentes organizaciones sin fines de lucro que trabajan en el rescate del idioma. Iniciativa para la Recuperación del Idioma Náhuat (IRIN) es una de esas organizaciones. Esta institución trabaja con personas hablantes del naáuat en diferentes zonas del país, entre ellas Izalco, Nahuizalco, Santo Domingo de Guzmán, San Salvador y, recientemente, Tacuba. Esta organización nació en septiembre de 2003, con la visión de rescatar el idioma indígena. En cada uno de los lugares donde esta organización tiene presencia se cuenta con "Takutun" o unidades locales, las cuales se encargan de hacer conciencia a la gente sobre la importancia que tiene la conservación del idioma nahuat. Según Paula López, presidenta de la junta directiva provisional de Santo Domingo de Guzmán, las personas que saben hablar náhuat en ocasiones no lo hacen porque "ya han habido personas que solo los utilizan para sacarles provecho y a ellos tal situación no les beneficia en nada", relata. Su hablar pausado le aporta un significado especial al idioma que ella habla. De igual forma en castellano cuenta las razones que ella le encuentra al desinterés de los jóvenes por el idioma: " allá, en el pueblo, quienes hablamos náhuat somo los mayores y en la mayor parte de veces nosotros no hemos tenido una educación", cuenta. López afirma que los jóvenes ven de menos a la gente que habla el idioma indígena "porque generalmente quienes son hablantes son bien pobrecitos". Y recalca que el problema de fondo es que el nahuat ha perdido su valor social. La falta de atención por parte del gobierno al rescate de la cultura es evidente. Nardi Gómez, voluntaria de IRIN, lo confirma con la falta de programas destinados al rescate del idioma y de las costumbres indígenas del país. Según Gómez, el rescate del patrimonio nacional está establecido en la constitución de la república, ya que en el artículo 62 se establece que las lenguas autóctonas que se hablan en el territorio nacional forman parte del patrimonio nacional y que el gobierno deberá preservarlas, difundirlas y enseñarlas, a fin de que éstas no desaparezcan. Según Gómez, el gobierno no cumple a cabalidad este mandato, ya que no mantiene o desarrolla políticas concretas que se encaminen al rescate de la lengua nativa salvadoreña. "En todo caso, al final quien tiene la última palabra es la población, porque de nada va a servir que el gobierno proponga acciones que busquen el rescate del náhuat si la población no se interesa por ello", dice, luego de reflexionar el hecho de que en la actualidad hay poca gente que se interesa por aprender el náhuat. IRIN trabaja a base de colaboraciones y voluntariado de personas que se interesan en el rescate de la lengua de Cuscatlán. Los fondos con los que cuentan para el desarrollo de las diferentes reuniones de los takutun, en los que se planifican las formas más adecuadas para recolectar y hacer un registro de los lugares y personas que todavía hablan en náhuat, provienen de donaciones y recolectas. "La última vez que fui al país Vasco recolecté quinientos dólares, eso nos sirvió para seguir trabajando", comenta. "Se trabaja con el proyecto CAMPBELL, el cual consiste en la realización de videos , los cuales se graban, aproximadamente, uno cada mes", cuenta doña Paula, mientras mira con recelo la grabadora que registra cada una de sus palabras. Una de las aspiraciones de esta ONG es que la gente se interese por el tema, ya que "todavía existen nahuablantes en el país, por lo tanto, hay posibilidades de rescatarlo y evitar que pase lo mismo que con el cacaopera y el lenca, que ya son lenguas extintas", afirma la voluntaria. También dice que están haciendo gestiones con universidades nacionales para que los alumnos vayan a hacer sus horas sociales en la ONG. "Sería bueno que los jóvenes se interesen por un tema como éste", afirma, y añade que es difícil que la gente ponga manos a la obra debido a la situación económica que vive la nación. IRIN está trabajando en conjunto con la radio interactiva RAIS. Estas dos instituciones producirán una serie de programas que saldrán al aire a principios del mes de agosto, en ellos se tratarán diferentes temáticas vinculadas al rescate del idioma. "Vamos a dar un curso de nahuat, para que aquellos que se interesen por aprenderlo", afirma doña Paula, que al fin le tuvo confianza a la grabadora y a las insistentes preguntas.

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