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Violencia e impunidad en Guatemala asustan a enviada ONU

Ciudad Guatemala. Agencia AFP. | 20 de Febrero de 2008 a las 00:00
Constantes violaciones a las libertades fundamentales que se amparan en una impunidad generalizada en Guatemala es la radiografía presentada por las organizaciones defensoras de los derechos humanos a la enviada especial de Naciones Unidas, la paquistaní Hina Jilani. "Ante la cifra del 98% de impunidad en los ataques contra los defensores de derechos humanos la justicia en Guatemala se convierte en una palabra vacía", sentenció Jilani, quien señaló que los ataques contra activistas de derechos humanos se duplicaron durante los últimos cinco años. Según la alta funcionaria de la ONU, Guatemala aún enfrenta "desafíos considerables" en materia de derechos humanos, porque "el nivel de impunidad es casi total" debido "a la influencia de grupos paralelos que obstaculizan el cambio". Las declaraciones de la funcionaria de la ONU se dieron este miércoles al concluir su visita de tres días a Guatemala, durante la cual se entrevistó con representantes de organizaciones de derechos humanos, así como con autoridades de gobierno y legisladores. Jilani criticó la supuesta participación de agentes de las fuerzas de seguridad en los ataques contra defensores, así como "la pasividad de los fiscales" en la investigación de estos hechos. Los principales defensores víctimas de estos ataques, detalló, son los que trabajan en los derechos económicos, sociales y culturales, así como los "que trabajan en cuestiones de justicia y derecho a la verdad". De julio de 2002 a diciembre de 2007, precisó Jilani en una rueda de prensa, "aumentó el número y la intensidad de ataques contra defensores de derechos humanos", a "un promedio de una agresión cada dos días". En ese período, aseguró, fueron asesinados 50 defensores humanitarios, de los cuales 23 ocurrieron en los dos últimos años. "Entre los grupos más afectados se cuentan los defensores que trabajan en los derechos económicos, sociales y culturales. Son especialmente objeto de amenazas las organizaciones que trabajan en cuestiones de justicia y de derecho a la verdad", enfatizó Jilani. Sin embargo, también advirtió que otros sectores que sufren ataques específicos en su ámbito de trabajo son los sindicalistas, periodistas, organizaciones de campesinos, organizaciones indígenas, jóvenes defensores, así como organizaciones no gubernamentales internacionales. "Las constantes campañas de estigmatización y criminalización en los medios de comunicación y en algunos sectores de la clase política dan lugar a más amenazas y agresiones contra defensores y demuestran, una vez más, que hasta ahora ha faltado voluntad política suficiente para resolver la situación", destacó. En ese sentido, el titular de la gubernamental Secretaría de la Paz, Orlando Blanco, sostuvo que a ellos "no les sorprende" el contenido del informe preliminar expuesto por Jilani, sino que por el contrario lo comparten. "Lo compartimos con una preocupación muy sentida por lo que ha ocurrido durante los últimos cinco años en Guatemala. Nosotros asumimos y validamos lo que preliminarmente ha dicho la relatora. Asumimos el compromiso para de aquí en adelante trabajar para eliminar esta situación", dijo Blanco. Pese al compromiso, Blanco advirtió sobre la falta de coordinación entre las investigaciones de la Policía Nacional Civil y las de la Fiscalía, obstáculo para avanzar en las pesquisas para dar con los responsables de los ataques contra defensores de derechos humanos. "Nos comprometemos desde el Ejecutivo para que se genere una coordinación adecuada entre el Ministerio Público (Fiscalía) y la Policía Nacional Civil, para que las investigaciones nos permitan identificar claramente quiénes son los responsables de estos hechos", sentenció.

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