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Cubanos inventan historias de naufragio al llegar a Honduras

Tegucigalpa. Agencia ACAN–EFE. | 22 de Febrero de 2008 a las 00:00
Honduras se ha convertido en los últimos años en un punto de escala para centenares de "balseros" cubanos, que se inventan historias de naufragio al llegar a este país, desde donde siguen viaje a Estados Unidos. El director de la Dirección de Migración y Extranjería de Honduras, Germán Espinal, dijo a Acan-Efe que entre el año 2000 y lo que va del 2008, más de 1.200 cubanos han llegado a las islas y costas hondureñas en el Caribe, fingiendo haber sufrido odiseas de verdaderos marinos, aunque con pocas evidencias físicas de ellas. "Hay que ser bobo y tonto para pensar que alguien puede sobrevivir en el mar Caribe en una balsa improvisada", comentó Espinal sobre las historias que cuentan los cubanos cuando son interrogados por las autoridades migratorias hondureñas. Según Espinal, están bien identificadas las rutas que utilizan los "balseros" cubanos y las bandas de traficantes de personas que operan en el Caribe y Centroamérica, que cobran miles de dólares por enviar inmigrantes a Estados Unidos. El funcionario explicó que los "balseros" cubanos son recogidos generalmente por embarcaciones que faenan frente a Cuba, desde donde los traen a las costas de Colombia, Venezuela, Jamaica, Gran Caimán, Panamá, Honduras y Belice. Espinal subrayó que una balsa improvisada no resiste el fuerte oleaje del mar Caribe, muy traicionero. Sin embargo, las autoridades hondureñas, por razones humanitarias y justificaciones de carácter ideológico, conceden a los cubanos una especie de trato migratorio especial, porque saben, además, que "ninguno de ellos se queda en el país y que lo único que les interesa es llegar a Estados Unidos", declaró Espinal. A los cubanos "balseros" se les permite el ingreso al país, se les registra en las oficinas de Migración y Extranjería, se les da albergue temporal y se les concede libertad de circulación, detalló el director de Migración de Honduras. Esa disposición no escrita se origina en una decisión unilateral de Honduras que se remonta a la época en que Tegucigalpa y La Habana no tenían relaciones diplomáticas, restablecidas en 2002. La ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba se produjo a inicios del decenio de los años 60, cuando Cuba fue suspendida del Sistema Interamericano. Entre 2000 y 2003 la cifra global de "balseros" cubanos que llegaron a Honduras fue de 163. En 2004 se registraron 259, mientras que en 2005 sumaron 171. La cifra más alta se registró en 2006 con 430, en tanto que en 2007 el número de cubanos fue de 141. La embajada de Cuba en Tegucigalpa no comparte la política de Honduras de brindar esta ayuda tácita a los cubanos ilegales, aseguró a Acan-Efe un diplomático de la legación cubana. "El día que Honduras devuelva a La Habana a un grupo de 'balseros', ese mismo día dejan de llegar" al país, agregó la misma fuente diplomática. Según las autoridades migratorias hondureñas, los cubanos pagan entre 18.000 y 24.000 dólares a los traficantes de personas para que les faciliten su viaje a Estados Unidos. Los traficantes de personas, conocidos en México y Centroamérica como "polleros" y "coyotes", también tienen entre sus clientes a colombianos, ecuatorianos, peruanos, chinos y africanos. En términos económicos, los inmigrantes más rentables son los chinos, quienes pagan hasta 60.000 dólares por alcanzar el "sueño americano", apuntaron las autoridades hondureñas consultadas. Muchos de los inmigrantes cruzan Centroamérica desde Panamá hasta Guatemala burlando controles migratorios en aeropuertos y fronteras terrestres, mediante el soborno a policías y otros funcionarios. En Honduras, con la sola excepción explicada de los cubanos, cuando son detenidos inmigrantes ilegales, son deportados, tras confirmar su identificación y nacionalidad. A veces se les "detecta" con preguntas simples como la letra del himno nacional, reveló Espinal.´ Con los emigrantes sudamericanos, la preocupación adicional es descifrar su potencial nexo con el narcotráfico, subrayó Espinal. Reconoció, sin embargo, que los hondureños forman también parte de esa población emigrante rumbo al Norte y que a diario abandonan el país unas 520 personas, en un intento por llegar a Estados Unidos en busca de empleo.

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