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Audaz graduación de salvavidas en El Salvador

San Salvador, Agencia AFP. | 24 de Febrero de 2008 a las 00:00
Unas 250 personas entre las que figuraron niños, desafiaron este domingo el mar al nadar 21 km en la costa de El Salvador en el océano Pacífico en la llamada prueba del "Paso del Hombre", en busca de ser guardavidas de la Cruz Roja en playas y balnearios en la Semana Santa, constató un periodista de la AFP. Los nadadores, muchos con la experiencia de haber hecho la prueba en años anteriores, se adentraron al mar en el balneario Puerto La Libertad, a unos 36 km al suroeste de San Salvador, desde donde iniciaron el largo recorrido hasta la vecina playa de El Majahual. Los participantes en la prueba, que este domingo cumplió su edición número 44 organizada por la Cruz Roja Salvadoreña, se metieron al agua únicamente vistiendo bikini o calzoneta y un gorro en su cabeza, mientras que su piel estaba cubierta de bloqueador contra los inclementes rayos solares. Entre los nadadores figuraban varias mujeres y una decena de niños, el menor de ellos de 8 años de edad, así como personas de avanzada edad como don Mauro René Merino, de 53 años, quien desde hace 34 años participa en el Paso del Hombre, por lo que es considerado como uno de los de más veteranos de la prueba y como uno de los guardavidas más experimentados de la Cruz Roja. "Es una prueba muy importante para poder prestar el servicio de guardavidas en la semana santa. Esto es una prueba de resistencia más que de competencia", explicó Merino a la AFP mientras hacia ejercicios de calentamiento antes de iniciar la prueba de nado. Tras un simulacro de rescate de una docena de náufragos en la que participaron helicópteros de la Fuerza Aérea y la Policía, así como embarcaciones de la Fuerza Naval, los cientos de nadadores se hicieron a la mar tras un pitazo que dió el director de la Cruz Roja, el médico Benjamín Ruíz Rodas. Los primeros en meterse al agua eran los que por primera vez buscan un puesto de guardavidas de la Cruz Roja, a los que le siguieron los veteranos, quienes usualmente ayudan a los novatos a superar la prueba en donde deben de desafiar la llamada corriente marina de San Blas, que siempre logra arrastrar y desviar de su ruta a uno que otro nadador. Los nadadores, ya en alta mar, únicamente se auxilian de una pequeña dosis de miel de abeja y tajadas de limón que los ayuda a superar la resequedad de garganta que produce el agua salada y de paso les provee de energía para superar la prueba de nado de 21 kilómetros que a los más aventajados les toma cinco horas en realizar. Barcos de la fuerza naval o lanchas de la policía vigilan a los nadadores para evitar que sufran algún accidente en el trayecto. El vocero oficial de la Cruz Roja Salvadoreña, Carlos López Mendoza, explicó a la AFP que los nadadores que logran terminar por si solos la prueba en la Playa El Majahual, "tienen como recompensa que en la época de semana santa son destacados como guardavidas de Cruz Roja en alguna playa, y los que no terminan reciben un premio de consuelo que es ser guardavidas en piscinas o ríos".

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