Escúchenos en línea

Voto guatemalteco entre los más caros del continente

Ciudad Guatemala. Agencia Prensa Latina. | 4 de Marzo de 2008 a las 00:00
El costo en propaganda de cada voto emitido en las últimas elecciones en Guatemala está entre los más caros del continente, reveló un estudio realizado por la organización civil Acción Ciudadana. La entidad calculó los gastos realizados por tiempo en televisión de las agrupaciones políticas durante la campaña de 2007 y los dividió entre el número de habitantes para concluir que cada sufragio tuvo un valor de 3.33 dólares. El voto en Estados Unidos, utilizando el mismo sistema de cálculo, tiene un precio de 2.86 dólares y en Argentina es de 2.36, asegura el documento presentado por Manfredo Marroquín. Una de las razones por las cuales los comicios resultan tan caros en Guatemala es la duración de la contienda, la cual oficialmente tiene 129 días aunque en la práctica se extiende por casi un año, dijo el analista Alejandro Urízar. El tiempo en televisión absorbe el 90 por ciento del gasto publicitario de los partidos, pero a ello se deben sumar los costos de la organización de actos, movilizaciones, alimentos e insumos, todo lo cual dispara la inversión electoral. Según el análisis, los partidos con los costos totales más elevados fueron el Patriota, con 21 millones de dólares, y la Unidad Nacional de la Esperanza, cuya factura ascendió a 19.4 millones. Les siguieron la Gran Alianza Nacional, con una inversión de 11.8 millones, y el Partido de Avanzada Nacional, con siete millones de dólares. Estos cuatro sobrepasaron el techo establecido por el Tribunal Supremo Electoral, de 5.5 millones de dólares, y en conjunto obtuvieron 120 escaños en el Congreso de la República, de un total de 158 diputados. A lo largo de la contienda diversas organizaciones, como el Mirador Electoral, criticaron el elevado gasto de los comicios, en un país donde el 50 por ciento de la población vive en la pobreza y el 17 por ciento en extrema pobreza.

Descarga la aplicación

en google play en google play