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El reto de las clases virtuales durante la alerta por coronavirus en Honduras

Tegucigalpa. Agencias | 27 de Marzo de 2020 a las 15:37

Esta no ha sido la mejor semana de clases para Cheily Mejía. Por primera vez, ella llevaría de manera virtual sus asignaturas de Lenguas Extranjeras, pero sus planes se frustraron cuando la plataforma colapsó debido a los miles de estudiantes en interacción de forma simultánea.

“La plataforma no ha ido bien, ya que somos más de 40 mil alumnos queriendo acceder y se nos dificulta, ya sea por esto o porque no se cuenta con buen internet", lamentó la universitaria.

Así como ella, alrededor de 216,000 estudiantes del nivel universitario recibieron la sorpresiva noticia entre el 12 y 13 de marzo que durante 21 días tendrían que llevar de manera virtual, desde casa, las clases matriculadas de forma presencial.

La decisión fue abrupta, pero necesaria para las 21 universidades del país, como medida para evitar la propagación del nuevo coronavirus, denominado como enfermedad Covid-19 y cuyos primeros dos casos en Honduras se reportaron el 11 de marzo.

Entre retos, universidades se sumergen a la virtualidad

Honduras se encuentra en alerta roja y la suspensión de clases presenciales 21 días solo fue una de las tantas medidas adoptadas para evitar la aglomeración de personas y, de esta manera, evitar el contagio.

La pandemia sorprendió al país y, a su vez, la emergencia sumergió de golpe a las universidades hondureñas en la modalidad de clases virtuales.

Sin embargo, estas clases en línea han sido un gran reto para los estudiantes en un país como Honduras, donde solo el 39.4% de la población tiene acceso a Internet, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

EL HERALDO se dio a la tarea de hablar con docentes y alumnos de diferentes universidades con el fin de conocer sus experiencias con esta modalidad.

Facilidades y problemas

Diego Díaz, catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), rescató que las clases virtuales permitieron que no se detuviera ni se cancelara el primer período académico.

La experiencia de Díaz ha sido satisfactoria. "Todo cambio genera algún tipo de resistencia tanto en docentes como en estudiantes, pero hasta el momento en las tres clases que imparto, el 95% de los estudiantes han ingresado a la plataforma del campus virtual y han desarrollado las diferentes actividades sin mayor inconveniente”.

La UNAH, a través de un comunicado oficial, informó que habilitó 9,112 aulas virtuales, con una participación de 75,043 estudiantes, aunque en este primer período sus propios reportan que tenían 91,040 alumnos matriculados.

Díaz recordó que trabajar desde casa permite que docentes y estudiantes contribuyan en el freno al virus, cuya única solución es el distancionamiento social.

Igualmente, surge una facilidad extra: pueden configurar el sistema para que la revisión de los exámenes se haga de forma automática y trabajan de forma autónoma, es decir, administran mejor el tiempo.

Sin embargo, Díaz reconoció que esta modalidad tiene desventajas. Una de ellas es que no todos los docentes y estudiantes estaban capacitados para implementar la modalidad virtual.

“La UNAH cuenta con una mayoría de estudiantes que no son de Tegucigalpa, por ende, tienen que regresar a su lugar de origen y en algunos casos estos no cuentan con Internet”, expresó.

En efecto, una importante cantidad de universitarios de la alma máter provienen de zonas rurales, donde apenas el 23.2% de la población tiene conexión al ciberespacio, según datos del INE.

El docente muestra preocupación por este factor. "En mi caso particular tengo algunos estudiantes que durante la parte presencial, antes de la llegada del Covid-19, mostraron interés en la clase y llegaron a cumplir con todo, pero ahora no han ingresado ni una vez al campus, no sé si es por el acceso al Internet, eso es una verdadera lástima”.

Y la primera semana, del 16 al 22 de marzo, fue apenas de adaptación, aunque el catedrático ya se hace a la idea de continuar la asignatura desde el campus virtual.

“Según lo que sucedió en China, el virus inició un diciembre y lo lograron contener hasta la segunda semana de marzo, creo que en Honduras estaremos en alerta máxima hasta finales de mayo” concluyó

Algunos comentarios del docente contrastan con la opinión de varios alumnos de Ciudad Universitaria. Irina Sánchez, alumna de Periodismo, explicó que estuvo tres o cuatro días sin clases, debido a que algunos docentes estaban en capacitación para esta nueva modalidad.

No obstante, Sánchez destacó la flexibilidad de horarios, ya que "podemos acceder en cualquier momento y tenemos la oportunidad de una retroalimentación, teniendo el contenido las 24 horas del día, siendo esta una ventaja," agregó.

Las privadas dicen llevar ventaja

Las universidades privadas, que al 2019 tenían una matrícula de unos 97,000 estudiantes, dicen llevar ventaja en la modalidad virtual.

Al menos así cree que sucede en la privada Universidad José Cecilio del Valle (UJCV) el docente Geovany Domínguez: “La hemos estado utilizando (la plataforma digial) para tener clases de repaso y aplicar los exámenes virtualmente”, por lo que no tuvieron que pasar una inducción previa.

Brayan Cerrato, del mismo centro de estudios, confirmó que es así, pero reconoció que en su momento tuvieron problemas con la conectividad de la plataforma, a raíz de la saturación. Sin embargo, aseguró que el inconveniente fue solucionado de inmediato.

No todos tienen Internet

La tocada es diferente en la UNAH. Varios alumnos dicen estar preocupados porque no es fácil acceder a las clases virtuales. ¿Cómo hacerlo sin Internet o, peor, sin computadora en casa?

Al parecer, las autoridades dieron por sentado que todos sus estudiantes tienen servicio de red, pero ni el Distrito Central ocurre esta utopía, pues en la capital uno de cada tres personas no tienen acceso a Internet.

También se dio por supuesto que había un computador en el hogar de cada matriculado. Eder Godoy, de la carrera de Periodismo, es uno de esos olvidados durante esta transición obligada a la virtualidad y teme perder las clases de este período.

“Se me dificulta recibir las clases con estos métodos porque no cuento con una computadora en mi casa, ellos (el grupo de la materia) tienen clases por Skype y, pues, claramente yo no puedo recibirlas como los demás”, se quejó.

¿Y quién no ha experimentado problemas de conectividad en estos días de cuarentena? “El Internet en mi casa está teniendo muy mal rendimiento y no sabemos el porqué. Llevo 2 clases y, por este problema, ya perdi un examen”, lamentó el universitario.

Una solución que plantea Eder es flexibilizar la recepción y envío de material de trabajo vía WhatsApp, una aplicación de mensajería muy popularizada en el mundo, incluyendo Honduras.

Otros estudiantes ya esperan esa mancha en su historial académico. “Lamentablemente no cuento con los medios necesarios para poder llevar a cabo las clases en forma virtual (...) Nunca fue mi intención perder cuatro clases en este periodo, pero son situaciones en la vida que uno no espera que pasen”, expresó un joven que prefirió mantener su anonimato.

En tanto, Cheily solo se aferra a que los próximos días mejore la plataforma, porque todavía es incierto si la cuarentena se extenderá.


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