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Un 15% de universitarios que trabajan en Honduras no regresaría a estudiar tras perder empleo por COVID-19

San Pedro Sula, Honduras. La Prensa.hn | 10 de Junio de 2020 a las 13:52

Una investigación hecha por el Instituto de Investigación y Evaluación Educativas y Sociales (Iniies) de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM) ha revelado los daños sociales, emocionales y sobre todo económicos que han sufrido sus estudiantes por la pandemia del COVID-19 que derivó a un confinamiento obligatorio.

La pérdida de empleo y como consecuencia una deserción a futuro, son algunas de las secuelas que ha dejado esta crisis en los académicos.

Dicha investigación fue publicada esta semana en las redes sociales de la Universidad bajo el nombre de "Estudio del impacto del coronavirus en los estudiantes de la UPNFM".

Expertos en la materia que tuvieron acceso a dicho informe aseguran que el mismo es un reflejo de lo que sucede en mediana o igual escala en el resto de las 20 universidades públicas y privadas existentes en Honduras.

El informe fue realizado a través de consultas virtuales hechas a más de 5,800 universitarios en la sede central, centros regionales y educación a distancia cuyos primeros datos revelaron que de esta población la mayoría son mujeres, habitantes de zonas urbanas y en edad promedio de 26 años.

Los resultados de la encuesta mostraron que los estudiantes tienen al menos un dependiente en su mayoría y sus familias tienen un ingreso total de 10,000 lempiras.

Secuelas directas

La llegada de la pandemia del coronavirus a Honduras, que originó el cierre de las Universidades desde el 13 de marzo, ha significado un impacto fuerte en la economía de los jóvenes pues muchos de ellos han perdido sus empleos, otros con mejor suerte sufrieron deducciones parciales de sus salarios o suspensiones temporales.

"En relación a los efectos directos de la pandemia, casi un cuarto de los estudiantes ha perdido el empleo, un 11% de los estudiantes está pasando la cuarentena fuera de su hogar y la mayoría de este grupo pertenece a los pueblos garífuna y misquito", cita la investigación.

Otra investigación realizada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IISE), de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) reveló que uno de cada 4 universitariso no logró mantener su empleo durante la pandemia.

Por otra parte, una de las grandes dificultantes que han presentado es el acceso a la tecnología.

"El uso de dispositivos tecnológicos y la conectividad está revelando también brechas importantes, un 37% de la población encuestada dice usar exclusivamente un teléfono celular lo cual dificulta el aprendizaje en línea prolongado o de alta demanda en datos de conexión".

"Este estudio revela que pese a estas dificultades los estudiantes han podido adaptarse a la educación mediada por tecnologías, por lo tanto, más que una brecha tecnológica lo que existe es una brecha de acceso a los recursos necesarios especialmente a una computadora", explica.

La mayoría de los estudiantes no ha recibido apoyo emocional y un 15% podría abandonar la universidad en el segundo período académico, el estudio realza la necesidad de apoyos socioeconómicos tales como becas, acceso a internet y recursos tecnológicos y emocionales tales como programas para gestionar el estrés y las emociones intensas y un proceso de recuperación emocional.

Incidencia

Esta situación se repite en mayor o menor escala en la mayoría de centros de educación superior del país, a criterio de Javier Mejía, experto en educación y vicerrector de la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH).

"En diferente forma e intensidad pero sí. Estamos teniendo serios efectos debido a la situación de la cuarentena en los últimos tres meses. Los números pueden variar de universidad en universidad. La mejor forma de medir es la cantidad de estudiantes que han regresado a nuestro nuevo trimestre y los números varían de un 30% a un 50% que no regresaron", reveló Mejía.

"Lógicamente el resto se ha quedado trabajando en plataformas virtuales como Zoom, Google Meets y otros donde toda la enseñanza es asincrónica".

Mejía añade que las universidades incluso han tenido que adaptar sus métodos de enseñanza para que los estudiantes logren realizar sus actividades desde un teléfono celular debido a que muchos de los que quedaron estudiando tras la crisis sanitaria no cuentan con el equipo tecnológico suficiente.

"En la mayoría de los casos, las clases están quedando grabadas por lo que los estudiantes pueden ingresar a ellas fuera de las horas que usualmente se programan".

En cuanto al impacto por la pérdida de empleo, el vicerrector afirma que los universitarios del Valle de Sula e Islas de la Bahía por su desempeño en maquilas y el turismo respectivamente han sido los que mas han tenido que desertar.

Senén Villanueva, vicerrector de la Universidad de San Pedro Sula (Usap), es del mismo criterio y reconoce que existe una "incertidumbre" por la actual situación sanitaria que ha afectado la economía de los universitarios.

"Si se siguen perdiendo empleos los estudiantes no continuarían. Esperamos que con la reapertura de la economía y con la medidas de bioseguridad junto con el aporte debido de las autoridades las cosas pueden mejorar o mínimo estabilizarse", mencionó Villanueva.

El vicerrector de la Usap manifestó que como autoridades han tomado medidas en beneficio de la economía de los universitarios que han permitido que muchos no deserten.

"Nosotros, dependiendo de la etapa, les dimos muchas oportunidades y condonaciones de intereses de años anteriores, además facilidades para pagar en partes y descuentos especiales en el costo para que de una manera responsable les facilitemos el acceso a la Universidad ante la situación que impera en el país", finalizó.


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