El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, pidió el domingo que se investigue y se castigue con rigor a los agentes policiales salvadoreños vinculados con una banda de narcotraficantes del oriente del país.
El religioso dijo en rueda de prensa, luego de oficiar la misa dominical, que a los oficiales de la Unidad Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil(PNC) que se encuentren involucrados con el grupo criminal "hay que perseguirlos y castigarlos, y en todo caso quitarles de su puesto".
En la actualidad, la Fiscalía General de la República (FGR) y la PNC investiga a un grupo de empresarios del departamento oriental de San Miguel supuestos miembros de la denominada banda criminal "los perrones", acusados de traficar droga, lavado de dinero y evasión de impuestos.
Los primeros informes señalan que el grupo tiene infiltración dentro de la DAN, por lo que las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública y Justicia evalúan realizar una investigación para hacer una depuración dentro de la institución policial.
Sin embargo el ministro de Seguridad René Figueroa, en declaraciones a la prensa ha dicho que la depuración dentro de la PNC es "constante".
En ese sentido, Saenz Lacalle pidió a la población no perder la confianza en la PNC porque "una cosa son las personas y otra las instituciones, hay que ser justos", pero pidió a la PNC que realice "un verdadero esfuerzo de depuración continua".
La PNC, que fue creada tras la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno salvadoreño y la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) el 16 de enero de 1992, cuenta actualmente con unos 17.000 efectivos.
Diversos sectores y analistas, entre ellos la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), también han solicitado una "depuración" y "reestructuración" dentro de la PNC.
Saenz agregó que "debe haber una depuración continua de todos los organismos oficiales y cuando se encuentran personas que están faltando hay que quitarlos de su puesto".