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Terratenientes contra Álvaro Colom por cultivo forzoso de maíz

Ciudad Guatemala. Agencia AFP. | 4 de Junio de 2008 a las 00:00
Los agricultores guatemaltecos rechazan de plano la decisión del Gobierno de obligarlos a plantar maíz en el 10% de sus fincas para paliar la crisis alimentaria, considerándola anticonstitucional. Azucareros, agroexportadores y cámaras empresariales objetan la decisión del Gobierno al considerar que contradice la Carta Magna, es contraria a la iniciativa privada y ajena a la realidad pues el decreto data de 1974, por ello analizan emprender acciones para demostrar que es inconstitucional. Una fuente de la Cámara del Agro dijo a la AFP que la decisión es "contraproducente", toda vez que las extensiones de tierra están cultivadas con otras plantaciones como caña de azúcar, café, palma africana y hule (caucho), la cual no se podría erradicar para sembrar maíz debido a las pérdidas que acarrearía. Asimismo, la fuente de la entidad, que concentra el 75% de la producción agropecuaria del país, consideró el decreto como "obsoleto" pues se promulgó antes que cobrara vigencia la actual Constitución, que data de 1985 y que garantiza la libertad de empresa y la propiedad privada. El gerente de la Asociación de Azucareros de Guatemala (Azasgua), Armando Boesche, coincidió con la posición de la Cámara del Agro, al considerar que la normativa no se adapta a la realidad actual. No obstante, el presidente Álvaro Colom fue enfático al afirmar que no dará marcha atrás a la reactivación del decreto para evitar una crisis alimentaria que afecta a gran parte de la población, especialmente al 49% de menores de cinco años que padecen de desnutrición crónica. Según un informe de la ONU, Guatemala tiene 2,8 millones de niños menores de cinco años, que equivalen al 21,54% de los 13 millones de habitantes, pero de esa cifra el 49% padece de desnutrición crónica. El procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, se sumó a la preocupación al advertir que en Guatemala "estamos a las puertas de una crisis alimentaria muy grave", especialmente por el incremento de la canasta básica, empujada por el alza internacional del petróleo, trigo y maíz. Entre tanto, el secretario general de la Central General de Trabajadores de Guatemala (CGTG), José Pinzón, comentó a la AFP que la decisión gubernamental es "positiva, pero la metodología no es la apropiada, a nadie le cae bien que le impongan. El presidente primero tuvo que dialogar", agregó. Para Pinzón, el gobernante "antes de abrirse frentes en su contra tuvo que hablar con la cúpula empresarial, quien debe empezar a entender que existen nuevos vientos y se debe acortar la brecha entre pobres y ricos con mejores salarios y condiciones de trabajo".

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