Escúchenos en línea

Cuestionan plan del gobierno panameño

Ciudad Panamá. Agencia ACAN-EFE. | 13 de Junio de 2008 a las 00:00
El boom económico que experimenta Panamá ha convertido su capital en "un caos urbano" cuya promoción es "una estafa" y un "atentado contra el medioambiente", denunciaron a Acan-Efe profesionales de la construcción, representantes políticos y de organizaciones ciudadanas. La ciudad se presenta como un abigarrado paisaje de rascacielos, muchos a medio construir, donde la opulencia y la pobreza comparten estrechamente basura en las calles, ruidos de obras día y noche, un tráfico colapsado y una bahía contaminada por las aguas servidas de la mayoría de su más de un millón de habitantes. "Lo que ocurre es para llorar, es un deterioro a pasos agigantados, con la complacencia y la complicidad del gobierno", dijo a Acan-Efe la arquitecta Raisa Banfield, directora del Centro de Incidencia Ambiental y secretaria general de la Alianza Pro Ciudad, de organizaciones no gubernamentales panameñas. "Esta es una ciudad a espaldas del ciudadano, en la que se practica una arquitectura de mala calidad, sin el menor control y respeto a las leyes ni a un mínimo criterio estético, como resultado de una mezcla de torpeza y corrupción", añadió. "La publicidad internacional que hacen sus promotores inmobiliarios es una gran estafa que ya ha sido objeto de varias demandas judiciales", denunció, por su parte, la prestigiosa arquitecta panameña Laura Candanedo. Candanedo se refirió a las presentaciones gráficas que algunas empresas trucan para atraer inversores a los que les muestran modernos edificios, muy bien alineados, rodeados de zonas verdes y recreativas a orillas de un mar cristalino. "Otro problema es que muchos de esos edificios nunca se construyen después de haber sido vendidos, sin que se les devuelva a sus compradores los intereses del dinero que desembolsaron, en un negocio que se ha convertido en muy lucrativo y sistemático", agregó esta arquitecta. La capital panameña, según Candanedo, "es un caos urbano, en el que todos tratan de estafarse; es un negocio para los funcionarios de gobierno; no existe la más mínima calidad de vida, ni siquiera hay aceras para caminar". El sector de la construcción es uno de los principales motores de la emergente economía panameña. Todas las empresas constructoras presentes en este país, muchas de ellas extranjeras, y españolas en gran número, consultadas por Efe, aseguraron que se ajustan a la legalidad vigente en materia urbanística. Entre las empresas españolas más conocidas del sector, además de un sinfín de inversores individuales, están el Grupo Olloqui, FCC, el Grupo Mall y Marina D'or. Banfield advirtió, por su lado, del "grave peligro medioambiental" que constituye una ley recientemente aprobada en el parlamento que permite construir edificios en las llamadas zonas revertidas, en pleno entorno natural del canal de Panamá. "Esto amenaza con una extensión del desorden urbanístico y con un atentado contra el medioambiente", opinó. La áreas revertidas son las que permanecieron bajo soberanía de Estado Unidos mientras ese país administró el canal interoceánico desde su conclusión en 1914 hasta 1999, cuando se lo entregó a Panamá. En ese entorno existen algunas de las concentraciones de fauna y flora más ricas del continente americano y hasta ahora sólo se podía construir en él inmuebles de dos niveles como máximo. Miguel Antonio Bernal, catedrático de derecho internacional y aspirante independiente a la alcaldía panameña en las elecciones del próximo año, declaró a Acan-Efe que "el llamado boom de Panamá es una burbuja, alimentada por la práctica del lavado de dinero". "El supuesto desarrollo de Panamá no es más que el fruto de una anarquía empresarial, que actúa sin respetar las más básicas reglas cívicas, legales, de seguridad laboral, o el medioambiente", consideró Bernal. "Al revés de lo que es habitual, aquí se inventa primero la trampa y luego la ley, para legitimar la primera", agregó. Las autoridades consultadas por Efe subrayaron que en Panamá existe un marco legal en materia urbanística y una Justicia independiente que atiende las demandas que en ese ámbito como en cualquier otro cualquier persona u organización puede presentar. El alcalde de Panamá desde hace 10 años, Juan Carlos Navarro, en una reciente entrevista con Acan-Efe expresó su insatisfacción con el desarrollo urbanístico de la ciudad y eludió su responsabilidad porque, según él, esa es una competencia del gobierno central. La ministra de Vivienda hasta hace dos meses, Balbina Herrera, también fue crítica con el desarrollo urbanístico de la capital panameña y dijo, en otra entrevista con Acan-Efe, que por eso ella promovió y consiguió la aprobación de la primera Ley de Urbanismo que ha tenido el país. Navarro y Herrera compiten por ganar las elecciones primarias del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD) para ser su candidato en los comicios presidenciales del próximo año.

Descarga la aplicación

en google play en google play