Escúchenos en línea

Salvadoreños protestan por tala de árboles en zona protegida

Agencia ACAN-EFE. Desde San Salvador. | 9 de Septiembre de 2006 a las 00:00
Decenas de salvadoreños protestaron hoy por la tala de miles de árboles que realiza el Ministerio de Obras Públicas (MOP) en 20 manzanas (14,10 hectáreas) de una zona forestal protegida para realizar la construcción de una moderna calle. La protesta, que incluyó la siembra de 2.000 árboles, se realizó en un punto de la avenida Jerusalén donde maquinarias y trabajadores del MOP construyen el bulevar Diego de Holguín, calle que conectará a San Salvador con Santa Tecla, en la periferia suroeste de la capital. Según los organizadores, la obra afecta más de 30 manzanas (21,15 hectáreas) de la Finca El Espino, de éstas, 20 manzanas fueron declaradas "zona protectora del suelo y zona de reserva forestal" por un decreto legislativo que data de 1993. En un comunicado expresaron que en lo que va de construcción el Gobierno ya ha talado unos 15.000 arbustos de café y unos 7.000 árboles de otras especies. Los manifestantes, miembros de organizaciones ambientalistas y de la Alcaldía Municipal de San Salvador, cerraron por varias horas uno de los tramos de la avenida Jerusalén y participaron en un acto ecuménico dirigido por representantes de las iglesias católica, luterana, bautista y de la comunidad islámica. El concejal de la Alcaldía de San Salvador, gobernada por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), Ricardo Navarro, dijo a Acan-Efe que "aquí estamos representantes de un pueblo indignado" por la destrucción del bosque. "A nosotros nos da tristeza y coraje que ellos (el Ejecutivo) violen las leyes", refiriéndose al decreto legislativo que prohíbe la construcción y tala de árboles en la zona. Navarro acusó al presidente del país, Elías Antonio Saca, de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha), de dirigir un gobierno que está destruyendo los pocos bosques que tiene el país, lo que para el funcionario constituye "un acto de terrorismo ambiental". Según Navarro, quien también es ambientalista, la destrucción paulatina de la finca El Espino está provocando aumento de la temperatura en la capital. Además, es la causante de las inundaciones que se registran en varios puntos de la ciudad, ya que el suelo ha perdido capacidad de filtración, lo que provoca que grandes cantidades de agua fluyan superficialmente y aneguen humildes barrios marginales edificados a la orilla de las quebradas. La finca El Espino era considerada "el último pulmón" de San Salvador, sin embargo, anteriores administraciones de ARENA han permitido la tala de miles de árboles y la construcción de amplios y modernos centros comerciales, gasolineras, restaurantes, un centro de capacitación y la ampliación de una universidad privada. En el acto, también participó la alcaldesa de San Salvador, Violeta Menjívar, quien la semana pasada demandó ante la Fiscalía al Ministerio de Obras Públicas y a dos empresas que construyen el bulevar por los delitos de daños agravados, construcciones no autorizadas, depredación de bosque y depredación de flora protegida, contemplados en el Código Penal salvadoreño.

Descarga la aplicación

en google play en google play