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25,000 obreros hondureños del tabaco perderán su trabajo

Danlí. La Tribuna. | 24 de Enero de 2009 a las 00:00
El inminente desempleo para 25,000 trabadores de la maquila artesanal de cigarros (puros) en el país es otra de las crisis anunciada desde septiembre del 2007 cuando se informó de la iniciativa del Congreso y senado norteamericano de aplicar un impuesto de tres dólares por cada puro importado y demás derivados del tabaco, tal como lo informó en su oportunidad la presidenta de la Asociación de Productores de Tabaco (Aprotabaco) María Pía Selva. De acuerdo a investigaciones realizadas por LA TRIBUNA en la zona oriental, la situación ahora es mucho más complicada por tres aspectos fundamentales: la recesión económica en Estados Unidos, el impuesto a la importación del puro que entra en vigencia a partir del 1 de abril y las repercusiones del salario mínimo. El impuesto de tres dólares que inicialmente había sido propuesto, bajó a 40 centavos de dólares por unidad, unos 400 dólares por millar de cigarros (puros) que tiene que pagar el importador, pero una vez que llega al consumidor el impuesto será de aproximadamente a 1.60 de dólar por cada cigarro. Consecuentemente los productores se verán obligados a reducir la producción y como el impuesto aplica a partir del 1 de abril, muchos compradores quieren aumenta las compras, pero para las maquilas es imposible hacer porque se trabaja con recurso humano y no con máquinas. Los productores y fabricantes señalan con preocupación tener que hacer frente a tres problemas serios: la recesión mundial de la economía porque se está vendiendo menos de todo y si se trata de un producto que no es de primera necesidad el problema es mayor. Además el impuesto encarecerá el producto en un momento de recesión mundial donde todo debe estar más barato y la gente debe vender más bajo, por lo que los consumidores no están dispuestos a pagar caro el placer de fumar y para rematar lo relacionado con el salario mínimo que aumentó en el campo un 30 por ciento. Sobre el salario mínimo, los empresarios están conscientes que el trabajador es merecedor de un sueldo digno, pero hay que saberlo manejar para no perder la competitividad del país con relación al rubro del tabaco. Los costos de producción del tabaco en el campo con el nuevo salario mínimo subieron un 30 por ciento. En Nicaragua el salario mínimo es sólo el 50 por ciento en comparación con en establecido por el gobierno hondureño y en consecuencia el producto elaborado en el vecino país es más barato y por lo tanto más competitivo y Honduras siendo hasta hoy el segundo exportador de puros perderá la competitividad y si existe un país que ofrece un producto similar al hondureño a un precio mucho más bajo ese será el beneficiado. El gobierno al momento de emitir el decreto sobre el salario mínimo, dejó a las maquilas en un compás de espera, pero se desconocen los mecanismos a seguir en el caso particular del tabaco porque no están contempladas como industria, sino en el mismo nivel de los maquiladores y si el impacto resulta fuerte el tabaco está fuera de la competitividad. Los empresarios recalcaron que no son una industria, sino productores artesanales, el cigarro o puro es un producto artesanal que viene de la tierra de la parte agrícola que posteriormente es procesado manualmente y representa un beneficio social debido al recurso humano que es el principal componente y si no podemos competir obviamente tendríamos que buscar otra cosa que hacer, advirtieron. Por otra parte, los productores y dueños de fábricas afirmaron que no están buscando confrontar las decisiones del gobierno, pero queremos ser escuchados porque nos preocupa la recesión mundial, ahora el impuesto al importador y lo más importante las repercusiones del salario mínimo, lo que deseamos es manejar con mucha cautela esta situación para no tener que desaparecer o bajar la actividad a la que nos hemos dedicado hace muchos años. En Honduras el tabaco genera más 25 mil empleos directos, unas 100 mil personas que dependen de esta industria por lo que un cierre de las empresas crearía un enorme problema social para el país. En el caso particular de la Danlí se calcula que la industria del tabaco genera unos 15 mil empleos directos desde labores de campo hasta el empaque final del producto. Lo grave es que la región no ofrece otras alternativas para la generación de empleo. Los industriales del tabaco a pesar de las posibilidades que ofrece Nicaragua con relación a los costos de producción, estos traen la materia prima del vecino país para continuar trabajando aquí por cuestiones de afinidad y el deseo que esa masa laboral conserve los empleos. Hasta hoy el principal mercado del puro elaborado a mano en Estados Unidos en un 95 por ciento, pero allá mas de 2.6 millones de personas han perdido los empleos debido a la recesión económica y muchos de ellos que degustaban el puro hondureño evitarán darse ese gusto o placer de fumarse un tabaco hondureño, pero desde el inicio de la recesión las órdenes de pedidos disminuyeron. La recesión y el gravamen aplicado en Estados Unidos tiene debilitado a la industria. Honduras es el segundo exportador de puros al mercado estadounidense y Europa después de la Republica Dominicana. Danlí junto a Morocelí, El Paraíso tiene la mayor cantidad de empresas, le siguen Talanga y valle de Jamastrán con unas 21 compañías, pero la producción es más cara del resto de los países dedicados a este rubro por lo que los productores consideran que las órdenes de compra bajarán a partir de abril. Actualmente el puro hecho a mano que ingresa a Los Estados Unidos paga un impuesto de tres centavos de dólar, pero a partir del 1 de abril serán 40 centavos por unidad. Desde la década de los sesenta tanto el cultivo como la manufactura del tabaco comenzó con buen suceso y a partir de la década de los setenta hasta hoy se ha mantenido logrando superar varias crisis, pero los efectos de la recesión económica mundial, la era del tabaco podría estar llegando al final.

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