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Rigoberta Menchú no cree que enjuicien a Bush

Boston. Siglo 21. | 8 de Abril de 2009 a las 00:00
La posibilidad de que el ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pueda ser enjuiciado por crímenes de lesa humanidad y violación a los derechos humanos “es una ilusión”, según la consideración de la premio Nobel de la Paz 1992, la guatemalteca Rigoberta Menchú, quien dijo no creer que en la actualidad exista un “tribunal idóneo” que esté juzgando ese tipo de delito. Para ser más directa, Menchú aseguró que la “justicia universal está truncada”, puntualizando que ella en particular no ve igualdad en las instancias judiciales cuando se habla de la ONU, del Tribunal de la Haya y del Tribunal Penal de Roma que supuestamente comenzaría a funcionar pero no lo ha hecho, mientras los delitos se siguen cometiendo y los encausamientos se hacen dependiendo de la influencia del acusado. La ex aspirante a la presidencia de su país en los pasados comicios dijo que su propia experiencia con los genocidios de Guatemala le ha enseñado la realidad de que la persecución de los crímenes contra la humanidad no prosperan cuando hay de por medio personas con influencia. “Yo he aprendido que para ir a un tribunal primero hay que tener un expediente con pruebas, evidencias y tipificación de los delitos porque así lo establece el sistema judicial”, precisando que si por el contrario fuera con el modelo judicial ancestral maya “yo pondría al señor Bush a que haga unos 260 días de sacrificio para pedir perdón uno por uno” a todos los agraviados. Explicó que en la cultura maya para resarcir el daño a alguien debe ser directamente a la persona, de que “si yo te ofendí y yo quiero que me disculpes, no debe ser un perdón por prensa”, destacando que en la justicia occidental las cosas son diferentes, porque ésta -- en casos como el de Bush—“requiere de pruebas, testigos, investigación y formulación de los delitos”. Fue entonces cuando precisó que “para mí no hay en este momento tribunal idóneo que esté juzgando los crímenes contra la humanidad”, dejando establecido que la posibilidad de un enjuiciamiento a Bush en un tribunal internacional “es para mí una ilusión”. Menchú ofreció sus declaraciones durante una rueda de prensa que concedió el lunes, 6 de abril, en el recinto de la Universidad de Massachusetts en Boston a donde asistió para dictar una conferencia sobre los derechos de los pueblos indígenas y que fue escuchada por cientos de personas, mayormente estudiantes del centro académico e invitados especiales. El racismo En otra parte de sus declaraciones la Nobel de la Paz estimó que en Estados Unidos hay ahora mismo una buena oportunidad para combatir el racismo después del triunfo electoral en noviembre pasado del Presidente Barack Obama, abogando para que a la gente se le instruya para exigir respeto. Afirmó que esa oportunidad para luchar contra el racismo se ha creado las expectativas que provocó la victoria de Obama para los migrantes que esperan un mayor reconocimiento, destacando que si no se hace a través de una política pública, se hace más difícil combatir el problema racial. “Una política pública (contra el racismo) involucraría a todas las instituciones del Estado y a las académicas”, manifestó, puntualizando que cuando se hace de esa manera, la campaña tiene otra proyección. Aunque dijo no saber cuánto las instituciones públicas podrían aprovechar una campaña de esa naturaleza contra el racismo, destacó que la de Martin Luther King “fue una lucha digna y tenaz que levantó los derechos civiles”, lo cual puede ser ahora redimido. Menchú definió al Presidente Obama como un “símbolo de nuevo tiempo” que además de promover leyes que respeten los derechos civiles a través del Congreso, puede promulgar órdenes ejecutivas “para que las oficinas públicas sean las primeras en dar el ejemplo”. La defensora de los derechos de los pueblos indígenas dijo que hay otras cosas en el tema que necesariamente habrá que negociarla porque, desde su punto de vista, “la agresión contra el migrante es muy fuerte”. Rigoberta Menchú vino a Massachusetts invitada por el Departamento de Estudios Latinos de Umass, dirigido por Jorge Capetillo, quien tuvo a su cargo la presentación de la oradora, luego que el rector del centro académico, Keith Motley le diera la bienvenida. Menchú aprovechó la visita para viajar a la ciudad de New Bedford para reunirse con algunas de las familias que fueron víctimas de la redada realizada el año pasado por oficiales de inmigración (ICE), donde casi doscientas personas fueron arrestadas, en un gesto que, según explicó, era de solidaridad, ya que la mayoría de ellos pertenecen a la comunidad indígena de Guatemala.

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