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Derecha salvadoreña se despide del poder con crisis económica

San Salvador. AFP. | 27 de Mayo de 2009 a las 00:00
El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, pondrá fin el lunes a veinte años de gobiernos de derecha en medio de una profunda crisis económica que deja a su sucesor, el izquierdista Mauricio Funes, con recursos limitados y las manos amarradas para llevar a cabo sus promesas de campaña. Incipiente en los meses previos a las elecciones de marzo, la crisis económica se va conociendo en su verdadera dimensión a medida que se difunden los nuevos datos macroeconómicos y avanza el proceso de transición de gobierno, que culminará el lunes cuando Funes asuma el poder. Los últimos signos desalentadores de la economía local (de enero a abril) son la caída de las exportaciones, un 14,8%, y de los ingresos de las remesas familiares, un 9,2%. Para el director del observatorio económico de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), Raúl Moreno, el panorama desalentador que vive el país se debe a la crisis financiera internacional y a las políticas neoliberales aplicadas por los gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), que se han sucedido desde 1989. Moreno también criticó la "incapacidad" de las administraciones de derecha para manejar las finanzas públicas y lograr que el aparato productivo generara el excedente necesario para tener condiciones en épocas de vacas flacas, como la actual. Con base a la información del gobierno y del Fondo Monetario Internacional (FMI), el presidente electo vaticinó el martes que el país tendrá este año un déficit fiscal de 1.200 millones de dólares, tras la reducción de la recaudación tributaria. No obstante, Saca, en su último informe a la nación, rechazó las críticas a su gestión, durante la que el país creció una media del 3,3%, y se muestra más optimista en cuanto a una rápida recuperación si la crisis no se prolonga. "Gracias a la responsabilidad en la gestión de las finanzas públicas y a la aplicación oportuna de políticas activas, la economía salvadoreña está bastante preparada para enfrentar la crisis externa", aseguró Saca. El nuevo gobierno, según Saca, podrá recurrir al "crédito externo" para afianzar la inversión pública y estimular la actividad económica y la generación de empleos. A pesar del cuadro complicado de las finanzas públicas, Funes comentó el martes que la inversión en programas sociales no se iba a detener. Funes ha prometido mejorar el sistema de salud, educación y salir al paso de la precaria situación del 36% de la población que vive en la pobreza. La economía dolarizada de este país centroamericano, y en particular la de los más pobres, depende en buena medida de las remesas familiares que envían unos 2,8 millones de salvadoreños que viven en el extranjero, de los cuales 2,5 residen en Estados Unidos y que el pasado año representó un 17% del Producto Interno Bruto (PIB).

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