La muerte de 18 personas en la explosión de un bus público en pleno centro de Panamá, sumada al fallecimiento de 32 pacientes de la Caja del Seguro Social en las últimas tres semanas por tomar jarabes envenenados, han eclipsado la euforia por el sí masivo que dieron los panameños el domingo al proyecto de ampliar el canal.
Cuando los panameños ultimaban el recuento de los votos emitidos en el referéndum del domingo y los principales analistas trataban de interpretar el alto nivel de abstencionismo, un autobús de marca DINA fabricado en México se incendió a principios de la tarde del lunes en una calle del corazón de la capital panañema dejando una escena dantesca de cuerpos calcinados de trabajadores que intentaron escapar sin éxito del interior.
La televisión repetía este martes las trágicas escenas de pasajeros pidiendo auxilio en medio de las llamas, que consumieron en menos de cinco minutos el vehículo.
"Horroroso", "Tarde trágica en la ciudad", "Tragedia con 18 muertos", "18 calcinados" fueron los titulares de la prensa local, que acusó al gobierno de negligencia, relegando la histórica decisión de los panameños de dar el visto bueno a la ampliación del canal interocéancio con la construcción de un tercer juego de esclusas.
A esta tragedia se suman las muertes de 32 pacientes que han consumido un jarabe para la tos fabricado por el laboratorio de la CSS, en el que han aparecido rastros del químico industrial dietinel gilcol utilizado en los refrigerantes de radiadores, lo que ha llevado al ministerio de Salud a cerrar dicho laboratorio.
Y lo peor puede estar aún por llegar, pues hay otras 43 personas en estado crítico en los colapsados hospitales, según han admitido las autoridades.
El diario La Prensa aseguró que "mientras siga la desidia oficial y permita tragedia, dolor y muerte, Panamá no va a salir del subdesarrollo".
"¿Cuántos muertos más tiene el pueblo que poner para esperar que se cumpla con las leyes?", advirtió La Estrella de Panamá tras asegurar que la tragedia del lunes "se suma a la crisis por la muerte de los envenedado sen la CSS".
El Panamá América calificó de "horripilante" las muertes y acusó al gobierno de indiferencia al demorar "una solución para el sistema de transporte público que hace tiempo colapsó".
Por otro lado, el miércoles se celebrarán los funerales de Estado por Gerardo González, fundador del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD, socialdemócrata), miembro del Parlacen, exministro y de expresidente de la Asamblea Nacional.