El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, rechazó que se le haya ofrecido asilo político a la familia del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, ya que sólo se le planteó apoyo para trasladarla a un tercer país
Funes señaló en rueda de prensa que la esposa de Zelaya, Xiomara Castro, prefirió quedarse en Honduras y por eso "al final ya no aceptó nuestro ofrecimiento, pero en ningún momento le hemos ofrecido asilo".
Tras el golpe de Estado que el domingo pasado depuso al mandatario hondureño, indicó que por gesto humanitario se le ofreció a la familia de Zelaya sacarla de Honduras para trasladarla a El Salvador y luego a un tercer país.
"Establecimos contacto, particularmente mi esposa (Vanda Pignato), con la primera dama de Honduras para ofrecerle nuestros oficios, de modo de que si ella quería salir con su familia, porque podía verse amenazada su seguridad, con gusto contara con los buenos oficios para trasladarla a otro país", explicó.
Agregó que incluso se tuvo una aeronave lista el lunes pasado para evacuar a los salvadoreños y a un senador chileno y "en ese avión queríamos traer a la familia" del depuesto mandatario.
"Al final la señora Zelaya nos dijo que prefería quedarse allí, porque no había podido reunir a todos sus hijos, que estaban dispersos en embajadas o en la zona rural", indicó Funes.
Por su parte, el canciller salvadoreño Hugo Martínez reiteró que la oferta del gobierno se mantiene si así lo decide la familia.
Funes también pidió disculpas a los empresarios salvadoreños por haberlos incomodado con el bloqueo comercial contra Honduras.
Reiteró que era una medida tomada en conjunto con Guatemala y Nicaragua "para expresar nuestra firmeza de que no estamos de acuerdo con el rompimiento del orden constitucional en Honduras".
"Si queremos ser coherentes con la Carta democrática de la OEA (Organización de Estados Americanos), de la cual somos suscriptores, nos obliga a no reconocer algún gobierno ilegítimo de facto, que surge de una destitución violenta de otro gobernante", sostuvo.
El jefe de Estado manifestó que la restricción comercial ha sido levantada en una decisión tomada la víspera junto con su colega de Guatemala, Álvaro Colom, y el Ministerio de Economía de Nicaragua.
Indicó que no está contemplada tomar otra medida de presión y como país hay todo un esfuerzo de solidaridad con Zelaya y su gobierno e "insistimos en no reconocer el gobierno ilegítimo del señor (Roberto) Micheletti -quien fue designado por el Congreso-".
El Salvador acompañará a las OEA y a Naciones Unidas en cada una de las iniciativas que han emprendido y por ahora habrá que esperar qué es lo que pasa con la llegada de Zelaya a Honduras para determinar que otras medidas se tomarán, subrayó el mandatario salvadoreño.