España aportará 12 millones de dólares para un proyecto de reforzamiento de las políticas de producción de semillas de granos básicos en Centroamérica, del que se beneficiarán más de 280.000 familias de los países miembros del Consejo Centroamericano de Agricultura (CAC).
Esta aportación económica forma parte de un acuerdo firmado este jueves en Roma por la secretaria de Estado de España de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, y por el director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf.
El acuerdo fue suscrito en la sede de la FAO tras la clausura ayer de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria y después de que Rodríguez anunciara esta misma mañana la donación por parte de España de 75 millones de euros para la lucha contra el hambre en el llamado "Cuerno de Africa".
Los 12 millones de dólares de ayuda de España a Centroamérica en materia agrícola llegan en respuesta a la petición expresada por los ministros de Agricultura de los países del CAC en el marco de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial celebrada en Roma en junio de 2008.
Según informa la FAO en una nota de prensa, el principal objetivo de este proyecto, de tres años de duración y del que se beneficiarán Panamá, El Salvador, Nicaragua, Belice, Costa Rica y Guatemala, es "reducir las limitaciones de desabastecimiento de semilla certificada de granos básicos".
"De este modo, se pretende fortalecer el sector de semillas de calidad, a través de un programa de control y coordinación regional", explica la organización de Naciones Unidas.
"En concreto -añade-, se persigue desarrollar la capacidad de las empresas productoras de semillas, reducir los costes de transacción en los mercados nacionales, y mejorar el marco normativo entre los actores públicos y privados del sector semillero".
El proyecto, al que Rodríguez se refirió esta mañana como parte del compromiso de España en la ayuda al desarrollo, apuesta por incrementar la producción de granos en base a un aumento de la productividad y, en menor proporción, a través del incremento de las áreas sembradas en la región americana.
La FAO estima que, gracias a este proyecto, se producirán unas 32.000 toneladas de semilla certificada de granos básicos, por un valor de 52,7 millones de dólares, y de ello se beneficiarán 1.088 organizaciones campesinas y comunidades agrícolas, lo que podrá contribuir a la generación de empleo.