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Salvadoreños concluyen 2006 «con las alas rotas»

Agencias ACAN–EFE, AFP y AP. Desde San Salvador. | 31 de Diciembre de 2006 a las 00:00
El obispo auxiliar de San Salvador, Monseñor Gregorio Rosa Chávez, dijo el domingo que el 2006 dejó un balance negativo para los salvadoreños, sobre todo por la alarmante violencia, la desintegración familiar por la migraciones y la crítica situación económica. "La violencia es el tema que más preocupa a la ciudadanía. Las encuestas son unánimes y los datos son que tuvimos más muertos que el año pasado", declaró el obispo en una rueda de prensa, tras oficiar la misa dominical en la catedral capitalina. "Sentimos que la gente está con las alas rotas, que la gente está con los ánimos debajo de la suela de los zapatos, la gente no dice que el año (2007) será mejor que el anterior y eso es muy grave", manifestó el prelado. El obispo Rosa Chávez dijo en su homilía dominical que "tenemos que reconocer que el resultado de 2006 ha sido mediocre y esto es un desafío que debemos de asumir con decisión y audacia el próximo año". El prelado agregó que en el análisis de la realidad de la familia se concluye en que "el impacto de la situación económica, el aumento de la emigración, la ausencia de los padres de familia en el hogar y el papel cada vez más activo de los abuelos en la educación de los nietos es cada vez más preocupante". Indicó que diversos estudios revelan que más de un tercio de los hogares salvadoreños está bajo la responsabilidad de una mujer, que generalmente tiene los más bajos ingresos. "Sin embargo", afirmó Rosa Chávez, "la crisis económica no es la causa principal de los problemas de la familia, sino una cultura contraria a la donación en el sacrificio y en el amor. Personalmente estoy convencido de que la familia es la clave para construir un país diferente". En ese sentido, remarcó que "las políticas del Gobierno deberían darle una prioridad fundamental y desgraciadamente a lo más que hemos llegado es a que se entreguen unos cuantos dólares al mes a varios miles de familias que viven en extrema pobreza". Rosa Chávez dijo que "los análisis serios demuestran que este es apenas un paliativo que no cambia la realidad", mientras que la violencia lejos de disminuir ha aumentado en este año. "Yo creo que el año que viene debemos de cambiar el país y esto supone cambiar temas tan sensibles como el modelo económico, la democracia participativa, la credibilidad de los líderes políticos y políticas sociales audaces", manifestó. Monseñor Rosa Chávez lamentó que los homicidios se registraron a pesar de "tantos planes, de tantas promesas y de tantos refuerzos presupuestarios" en el combate a la delincuencia. Según un balance preliminar del ministerio de Seguridad, al cierre de 2006, la violencia provocada por la delincuencia dejaba al menos 3.729 homicidios, lo que refleja un promedio nacional de 57,3 víctimas por cada 100.000 habitantes. El obispo dijo que era "positivo" que se haya creado una comisión pluralista para analizar el tema de la violencia en el país y formular las respectivas recomendaciones al gobierno. Para monseñor Rosa Chávez, si el gobierno atendiera la recomendación de prohibir la portación de armas, el panorama en el país "cambiaría dramáticamente", pero lamentó que esa medida no se impulsa debido a que "toca intereses económicos fuertes y duele mucho que valga más el dinero que la vida humana". Según estadísticas de las autoridades, en El Salvador se cometen al menos nueve asesinatos al día. El mayor porcentaje de homicidios que se cometen en El Salvador está relacionado con las pandillas o "maras", que aglutinarían a unos 9,700 jóvenes de los cuales más de 3,500 guardan prisión. La Mara Salvatrucha y la Mara 18 son dos de las pandillas más temidas en el país. Estos grupos tienen nexos internacionales y están vinculados con el tráfico de drogas, según las autoridades. Rosa Chávez dijo estar convencido de que la familia es la clave para construir un país diferente y por eso, agregó, que "las políticas del gobierno le deberían dar prioridad fundamental", pero "desgraciadamente a lo más que hemos llegado es que se entreguen unos cuantos dólares al mes a varias miles de familias que viven en extrema pobreza". Sostuvo que al no poder la cambiar el país, los jóvenes han optado por cambiar de país, y "entonces esta energía joven que nos hace falta no nos permite cambiar el país. Según Carecen Internacional, un organismo no gubernamental que ayuda a los emigrantes, todos los días más de 700 salvadoreños dejan su país y emprenden viaje hacia Estados Unidos en busca del "sueño americano". Se estima que unos 2,5 millones de salvadoreños viven en Estados Unidos y de estos 248,000 están amparados por el programa de protección temporal migratorio que vencía en septiembre, pero que en enero el presidente George Bush prorrogó por 18 meses. Más de 300,000 están ilegales, el resto son residentes o adquirieron la ciudadanía estadounidense.

Acuerdos no se han cumplido

Monseñor Gregorio Rosa Chávez, aseguró que los Acuerdos de Paz que pusieron fin a 12 años de guerra civil en El Salvador, no se han cumplido a cabalidad y lamentó que haya tanta resistencia de parte del gobierno para honrar esos acuerdos. "Me cuesta aceptar que en víspera de los 15 años de los Acuerdos de Paz haya tanta resistencia a honrar esos acuerdos dando los pasos necesarios para una reconciliación de verdad, en la justicia y en el perdón", dijo el prelado católico en su homilía dominical en la catedral de la capital salvadoreña. "Desgraciadamente pareciera que para el gobierno (de El Salvador) esto es un pequeño accidente propio de la guerra", agregó. Señaló que en los Acuerdos de Paz suscritos por el Gobierno y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) "hay un compromiso de reconocer errores y de pedir perdón, también de dar los pasos para que se sanen esas heridas". Pero afirmó que, "no se quiere hacer nada, se teme hacer eso, se dice que ya cumplimos los Acuerdos, lo cual no es cierto". El Salvador firmó la ansiada paz el 16 de enero de 1992 en un histórico acto realizado en el castillo de Chapultepec de la ciudad de México, poniendo así fin a 12 años de guerra civil que dejaron más de 75 muertos y miles de desaparecidos. La cancillería informó a la AP que la conmemoración se iniciará el 12 de enero en las instalaciones de la Casa de América de Madrid, continuará el 15 de febrero en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York y el evento principal será el 16 de enero en El Salvador al que fue invitado el secretario general de Naciones Unidas, el surcoreano Ban Ki-moon. En los eventos participarán los firmantes de los acuerdos como ex presidente Alfredo Cristiani y los varios ex comandantes de la guerrilla de ese entonces y ahora partido político FMLN y los presidentes de México, Colombia y Centroamérica, Panamá y República Dominicana.

Saca dice que el país progresa

Por su parte, el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, dijo en un mensaje dominical por cadena de radio que "el año 2006 registra muchas evidencias claras de progreso y ventanas de oportunidad para seguir prosperando". Afirmó que El Salvador aún afronta "las naturales dificultades de un país que supera la post guerra y el proceso de desarrollo. Venimos de un proceso de reconstrucción y como país todavía estamos intentando reparar los daños a nuestro tejido social y las herencias de vacíos estructurales que poco a poco hemos venido subsanando". Saca aseguró que el país vive una "auténtica democracia", mientras que en el campo económico 2006 "pasará a la historia como el año en el cual despegó la agricultura, en el que despegaron las exportaciones, por supuesto acompañado de la mano de obra de miles de pequeños y medianos emprendedores". Añadió que "2006 es el año en que la economía creció saludablemente y rompió un ciclo de bajo crecimiento de diez años. Me siento muy satisfecho del saldo de 2006 porque hemos cumplido muchas promesas.

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