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Los salvadoreños arriesgan la vida cuando usan el transporte colectivo

Agencia AFP. Desde San Salvador. | 12 de Febrero de 2007 a las 00:00
El transporte colectivo de San Salvador se ha convertido en un ejercicio permanente de riesgo tanto para conductores como usuarios, que en cualquier momento pueden ser asaltados u obligados a donar "colaboraciones" de hasta un dólar por persona. Las autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC) reconocen que la inseguridad en los autobuses es "un problema real y difícil" que, a menudo, se ha saldado con la vida de pasajeros. "Es un problema real, pero no podemos poner a un policía en cada autobús porque nos quedamos sin agentes en la calle. Ante eso tenemos que poner en práctica otras acciones que nos permitan dar más seguridad a la gente en el transporte", aseguró a la AFP el subdirector de la PNC, José Luis Tobar. Y es que solo en la capital y su periferia circulan a diario cerca de ocho mil autobuses y otros tantos microbuses de transporte colectivo, lo que hace difícil la tarea de vigilancia. La Ruta 9 de autobuses es una de las más asediadas por pandilleros que suben a las unidades a cometer asaltos o pedir "colaboraciones" intimidatorias a los pasajeros. La AFP comprobó uno de esos sucesos cuando un grupo de tres jóvenes abordaron una de las unidades en las cercanías de la estatal Universidad de El Salvador, en la periferia norte de la capital, e inmediatamente, uno de ellos, hizo el pedido: "queremos que nos colaboren con un dólar, sino les ponemos (los asaltamos)". La veintena de pasajeros que viajaba en el autobús, con rostro de espanto, rápidamente, sacó el billete o monedas y se los entregaron a los pandilleros que tras recoger "la colaboración" bajaron del autobús, aunque antes lanzaron un mensaje meridiano: "la onda que todos agárrenla al suave (tranquilos) si no ya saben", mientras se tocaba un objeto bajo su camisa. Casos como éste son comunes en el transporte público, del que tampoco escapan los motoristas de las unidades que, en ocasiones, son asaltados a mano armada no solo por pandilleros sino por otros delincuentes comunes. "La situación de robo en los buses es grave, la policía lo sabe. Pero ¿qué es lo que sucede? Avisamos de un asalto y la policía sólo se limita a recibir la denuncia, no hay vigilancia efectiva en las calles o en los puntos donde más usualmente suceden los robos a los motoristas o usuarios", aseguró el presidente de la Asociación de Empresarios de Autobuses (AEAS), Genaro Ramírez. En tanto, el presidente de una de las gremiales más grandes de microbuses de transporte colectivo la Federación de Cooperativas de Transporte (Fecoatrans), Catalino Miranda, consideró que ante la falta de agentes policiales para dar seguridad al transporte y sus usuarios "se hace necesario que el ejército salga a las calles a ayudar a controlar la situación". Solo en el centro de la capital, las autoridades han identificado al menos un centenar de lugares donde son comunes los asaltos y se monta vigilancia, aunque no sirve de mucho. El Salvador es víctima de una ola de violencia que deja una estela de diez muertos diarios.

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