Escúchenos en línea

Narcos mexicanos del Cártel de Sinaloa toman Costa Rica

Por Erick Carvajal M., diario Extra, de Costa Rica. | 27 de Mayo de 2007 a las 00:00
Aquellos ruidos y escombros frente a una casa en Rohrmoser, hicieron creer a los vecinos que se trataba de una simple remodelación en el interior de la vivienda. Desconocían que se trataba de trabajos bien planificados para esconder las toneladas de cocaína que el Cartel de Sinaloa pensaba mandar a México. La "Operación Azteca" – como la llamó el OIJ– fue muy rápida y, como resultado, siete mexicanos y un colombiano fueron detenidos el miércoles pasado. "En enero, la casa estaba desocupada. En marzo, vimos cuando sacaban los escombros y pensamos que se trataba de una remodelación. No nos dimos cuenta de lo que sucedía dentro hasta que los detuvieron", comentó una vecina que pidió el anonimato por temor a represalias. Los detenidos fueron identificados con los apellidos Robleto, Esquivia, Sánchez, Hill, Valencia y Malaña, los mexicanos; y Tabares, el colombiano. Además, capturaron a un menor de edad. Aunque el fenómeno de los carteles de la droga mexicanos en Costa Rica tiene como gran referente la captura de Rafael Caro Quintero hace 22 años, la presencia de estos grupos en tierras nacionales volvió a tomar fuerza el año pasado. La detención en aguas del Pacífico guatemalteco del barco tico "Orca II", en setiembre del 2006 con 125 kilos de cocaína, fue el primer golpe a los carteles mexicanos en la historia reciente de este país. Según las investigaciones policiales, los narcotraficantes aztecas se han dividido el territorio en tres: el Pacífico, controlado por los hermanos Arellano Félix; el transporte por tierra, por el Cartel de Sinaloa; y el Atlántico, manejado por la banda de los hermanos Cárdenas. Gerardo Láscarez, viceministro de Seguridad Pública, comentó que los carteles instalan una red para almacenar, preparar y enviar la droga a Colombia. Estos grupos manejan un perfil muy bajo, se relacionan poco con costarricenses y se rigen por un código de confidencialidad. "En la organización de la red, algunas personas solo deben conocer unas cosas, otras no", añadió el viceministro de Seguridad Pública. El lunes pasado, el periódico "La Jornada" de México publicó que en los últimos cinco años los carteles mexicanos se consolidaron como los principales introductores de cocaína en el mercado estadounidense. Lo anterior, según datos de las agencias estadounidenses Central de Inteligencia (CIA) y antidrogas (DEA), proporcionados a la Procuraduría General de la República de México. Los principales carteles están ubicados en Ciudad de Juárez, Sinaloa y Tijuana; además, existen otros dos carteles: el del Golfo y Milenio. Según La Jornada, el hombre que lidera el Cartel de Sinaola es Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo", quien se fugó en enero del 2001 del centro penal de Puente Grande, Jalisco. La policía costarricense le sigue los pasos al Cartel de Sinaloa desde agosto del año pasado. En ese mes, un hombre de apellido Venegas transportó a México, en el barco ADDY-C, unas dos toneladas de coca, sin que la policía antidrogas lo detectara. El Viceministro de Seguridad explicó que cuando este hombre llegó a México, hizo una llamada a su casa y dijo: "Coronamos". Es decir, que la entrega del cargamento había sido un éxito. Luego de eso, la organización mexicana compró la embarcación "El Indio IV", capturada el 12 de enero pasado con 1.905 kilos de cocaína. La tripulación estaba formada por tres ticos, un colombiano y un mexicano. La banda detenida el miércoles pasado en Rohrmoser usaría, como medio de transporte, tráilers modificados. El colombiano de apellido Tabares se encargaba de conseguir los materiales para acondicionar los contenedores y ocultar la cocaína. Según el OIJ, el primer embarque de 220 kilos con destino a El Salvador saldría ese miércoles en la noche en uno de los cabezales modificados por la banda. De acuerdo con el Viceministro, una vez que la droga ha pasado la frontera costarricense, tiene muchas posibilidades de llegar a México. "Una vez en tierras aztecas, se puede decir que llegó a los Estados Unidos", comentó Láscarez. Estas mismas redes también funcionan en el resto de los países centroamericanos. "La diferencia con los otros países del Istmo es que lo más importante de la organización se queda en Costa Rica", indicó Láscarez. Las últimas detenciones efectuadas por la policía son un indicio de que lo que empezó hace 22 años con Caro Quintero no ha finalizado, y es de esperar que los narcotraficantes busquen nuevas formas de consolidar el país como punto de distribución.

Historial

7 de febrero, 2007 Al menos 1.200 kilos de cocaína fueron localizados en alta mar, muy cerca de Punta Burica. La droga, a la deriva en el océano, fue llevada al puerto de Golfito por la guardacostas "Pancha Carrasco". Era el primer indicios de la existencia de una bodega de droga por estas zonas del Pacífico costarricense. 17 de enero, 2007 El pesquero tico "Indio IV" fue interceptado por una fragata estadounidense a unas 90 millas náuticas de Flamingo con 2,3 toneladas de cocaína a bordo. Fueron arrestados tres costarricenses de apellidos Manzanares, Santos y Venegas, de 35, 41 y 29 años respectivamente. Con ellos viajaban un mexicano y un colombiano. 23 de abril, 2007 Mediante la operación "San Lorenzo", se decomisaron 3.120 kilos de cocaína y se detuvo a cinco colombianos y dos costarricenses, estos últimos oficiales de la Fuerza Pública. La banda, además de drogas, traficaba armas, las cuales cambiaba por droga con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

«Bodegas de droga en todo el país»

Costa Rica es una gran bodega. Eso quedó demostrado, según Gerardo Láscarez, viceministro de Seguridad, con el descubrimiento de 3.120 kilos de cocaína en una casa en San Lorenzo de Heredia, el 23 de abril pasado. Sin embargo, lo que se creía era un fenómeno del Valle Central, no era así. El 23 de mayo pasado, se detuvo a cuatro pescadores ticos con una tonelada de droga. Ellos estaban 24 kilómetros al sur de Punta Llorona, en el Parque Nacional Corcovado, en el cantón de Osa, Puntarenas. Las autoridades presumen que los costarricenses cargaron la embarcación en una bodega que está cerca de esa zona. Ellos fueron detenidos por un barco de la Guardia Costera de los Estados Unidos. Para el Viceministro de Seguridad, en el país no se sabe con exactitud cuántas bodegas con droga hay, pero es un hecho que en todo el Pacífico existen. "Hay bodegas de droga en todo el país", señaló Láscarez. Dijo que es probable que los narcos cambien el sistema de almacenaje y envío, debido a los últimos golpes que se les han dado.

Descarga la aplicación

en google play en google play